Los monigotes ya están a la venta en la ciudad

portadilla-ibarraDespués de la época navideña y de haber disfrutado con los seres queridos el nacimiento de Jesús, en los hogares y trabajos se preparan para la despedida del 2015, es una tradición la quema del monigote y los comerciantes manifiestan que venderán mucho menos que en años anteriores.

En los hogares se tiene la tradición de compartir en familia para finalizar el año, una cena y el convivir fraterno entre padres, hermanos, tíos, primos y amigos es parte de lo que se hace en los hogares, y en cada casa tienen su forma de festejar. Las 12 uvas a medianoche, la maleta para correr alrededor de los hogares y la quema de los monigotes son las tradiciones más comunes. Esta época se ha caracterizado por ser una fiesta familiar entre vecinos. Los monigotes los realizan en los hogares, en familia, o se los adquiere en puntos estratégicos de la ciudad, para quienes comercian los materiales para hacer los muñecos, la venta no será igual a los anteriores años. El aserrín es uno de los materiales más utilizados para rellenar el muñeco de fin de año y la falta de trabajo de los aserraderos y carpinterías hace que un 60% de las ventas de este material baje. Además es necesario conocer que la viruta sea utilizada para la gastronomía, en especial para el ahumado de las carnes. En el Aserradero Don Mario hasta el fin del 2014 vendieron un aproximado de mil fundas de aserrín de diferentes precios, para finalizar el 2015 el máximo de viruta que venderán para los monigotes en fundas de 1 dólar es de 400, y baja por que el consumo de este material es para los criaderos de pollo y ganado y el trabajo en madera ha bajado. Un muñeco promedio de un metro cincuenta se fabrica con seis o siete fundas de aserrín y si es de unos 30 centímetros se utiliza una bolsa. Con un quintal de papel y cartón mezclado con una especie de engrudo con pegamento se hace uno del mismo tamaño. En un monigote con una estructura de madera delgada y la forma externa con forros de periódico y cajas hechas con moldes. El quintal de papel, que se usa, cuesta aproximadamente cuatro dólares. Quienes hacen los muñecos para el 31 de diciembre no elaboraron la misma cantidad que en años anteriores, bajaron un 20% su producción y esperan poder vender todo lo que hicieron para el comercio en la ciudad. Los precios varían de acuerdo al tamaño y forma de los muñecos, los más pequeños y sencillos que se utilizan para llevar en los autos cuestan entre cinco y siete dólares mientras que los de un metro cincuenta o más, valen entre 50 y 70 dólares. Si alguien quiere una figura en particular o en tamaño diferente a los que tienen en exhibición deben prever la situación e ir a los artistas con un mes de anticipación, por lo menos, para que se pueda elaborar al gusto. Los comerciantes de ibarra viajan a Quito para traer los modelos hechos en papel y cartón, ya que en la zona hay personas que se dedican desde marzo a confeccionar los muñecos. Si se toma la opción de elaborar los monigotes en familia también hay que conseguir materiales como ropa usada, hilos, medias y los accesorios que representen a quien se va a quemar este año. En algunos hogares prefieren representar un amigo o alguien de la casa, mientras que quienes se organizan en barrios o comunidades hacen a quien sobresalió en el año o fue parte de un acontecimiento importante y es quien se ve en el muñeco. Lo interesante de esta fecha es la unión familiar y el compartir en los hogares.