Los misterios detrás del documental de Alpachaca

Ibarra. Hablar de “Alpachaca Puente de Tierra”, llena de orgullo y eriza la piel de su director Jorge Luis Narváez. Han pasado ya 10 años de su estreno y él recuerda aún las 30 horas de grabación que recolectó para presentar, finalmente, el documental que revivió la realidad de las personas afroecuatorianas, asentadas en esta populosa parroquia de la ‘Ciudad Blanca’.

Cuando preguntamos al cineasta ibarreño sobre la ‘maldición’ del film, recordó uno a uno los personajes que fallecieron antes y después de su estreno, y también aseguró que tanta tragedia tuvo una luz al final del túnel y la película tuvo el éxito necesario para llegar a importantes proyecciones en el extranjero y ganar premios que le permitieron solventar los 30 000 dólares que costó su realización.

Importantes pérdidas. Una de las protagonistas del film, Leticia Arce, la anciana que fuma un tabaco hecho con sus manos en la comodidad de su cama, murió dos semanas después de la entrevista. A ella le siguieron los también colaboradores Henry Ogonaga, quien falleció en un accidente de tránsito y su compañero ‘Rubén’, que murió asesinado en Guayaquil en 2008.

La ‘maldición’ no terminó ahí y otro de los personajes principales, Aída Espinoza, murió el 2 de diciembre de 2008, afortunadamente alcanzó a ser parte del estreno del documental. Coincidencialmente, dos semanas más tarde de la partida de la mujer, falleció León Febres Cordero, expresidente de la República que también es parte del documental, mientras baila bomba con la misma Aída.

La música bomba de Milton Tadeo, también fue parte del rodaje. Este personaje perdió la batalla contra el cáncer el 29 de enero de 2009, meses antes del estreno de la película.

A los fallecidos se unieron los miembros del grupo de rock ‘Zelestial’, que perdieron la vida en la tragedia de la discoteca Factory en mayo de 2008.

Pero las desgracias no acabaron y la muerte seguía rondando a los integrantes de este documental y luego de un tiempo, también murieron los padres del director y de una de las más importantes actrices y colaboradoras, Viviana Torres.

Más detalles. Jorge Luis Narváez mencionó que hay cosas infernales dentro de este rodaje, que todavía no ha sacado a la luz, precisamente, por respeto a mucha gente y a otros a quienes se les perjudicaría públicamente, ya que cometían horrores con la gente negra. “Recibimos maldiciones de algunas personas que nos decían que no debemos hablar de esto. Los problemas y dramas económicos fueron parte del proceso para purificar lo que iba a ser, y se constituiría, como el testimonio más grande de la gente negra”, concluyó el cineasta en diálogo con Diario EL NORTE.