Los limpiaparabrisas y malabaristas, un problema que gana espacio

Ibarra. Fernando Torres es uno de los conductores que le ha tocado fajarse con los limpiaparabrisas tres veces. La primera fue por dar 0.25 y las dos últimas por no tener sueltos.

En las tres ocasiones, fue objeto de insultos, malas caras y agresiones.

No es un caso aislado. Las quejas de los conductores que transitan este sector es una constante. Así lo expusieron cinco personas consultadas por EL NORTE sobre esta problemática.

“Debe existir una normativa que impida estos abusos. Además de las agresiones nos exponemos a que nos dañen los carros”, explica el conductor de 42 años.

Los semáforos de la Mariano Acosta, Cristóbal de Troya y Jaime Rivadeneira se han convertido en los sitios más conflictivos.

Esperan normativa. Ac-tualmente no existe una ordenanza que permita realizar estos controles a los limpiaparabrisas o “artistas callejeros”.

Ni la Policía Nacional, tampoco los Agentes de Control Municipal, han realizado operativos al respecto. De acuerdo a las competencias, ellos pueden actuar siempre y cuando exista una denuncia, en este caso ante la Policía Nacional, mientras los Agentes trabajan en la recuperación de los espacios públicos.

“Debe existir una ordenanza que permita articular acciones para evitar estos inconvenientes.

En muchos casos estas personas “limpiaparabrisas”, están en estado etílico”, asegura Torres.

Las palabras del profesional del volante concuerdan con el testimonio de un vendedor ambulante venezolano que también se queja por la actitud de estos individuos. “Ellos son un problema. Muchas veces los conductores cierran las ventanas y no compran lo que nos perjudican. Son ellos los del problema, no somos nosotros”, reconoce un vendedor venezolano quien prefirió no identificarse.

De la autoridad. Hilda Herrera, concejala de Ibarra, cree que este problema trasciende el aspecto social. “Se necesita la intervención de otras instituciones como la Junta Protectora de Derechos; Mies y el Municipio de Ibarra”, contó la edil. Aunque no se tiene cifras exactas, son más de 20 personas las que se dedican a este tipo de ‘servicios’, que son un mal cotidiano.

En Otavalo. Pero no solo el problema se lo siente en Ibarra. En la ciudad sarance, pasa algo similar pero con los ‘mochileros’, quienes invaden el semáforo en el ingreso norte, sector Peguche. Al igual que los limpiaparabrisas exigen dinero por sus “servicios”.