Los juegos tradicionales

ivan pabonEn las comunidades afroecuatorianas del norte del país, desde siempre han existido juegos que de alguna manera han permitido a la niñez y adolescencia, sea en el día o en las noches de luna llena, distraerse, divertirse, crear y recrear, ese ha sido el rol o el objetivo que han venido cumpliendo los juegos tradicionales; pero ¿por qué son tradicionales?. Se denominan tradicionales, de acuerdo a que nos cuentan los mayores, porque se han venido transmitiendo de generación en generación y pueden ser individuales, colectivos, con juguetes o sin juguetes.

También tienen la consideración de tradicionales los juegos que se realizan con los juguetes más antiguos o simples,  especialmente cuando se autoconstruyen por el niño o niña. ¿Que permiten los juegos tradicionales? Los colectivos como “lobito salí de mi huerta”, “matantiru, tirulán”, “el gato y el ratón”, “la rayuela”, “las ollas encantadas”, entre otros; a más de la diversión,  nos enseñan, entre otros valores, el respeto a las reglas; porque en todo juego siempre vamos a encontrar reglas y cuando alguien no las cumple o las infringe, simplemente pierde el juego o es retirado. Esto le permite mirar al niño, niña o adolescente que todos en la sociedad de una o otra manera debemos cumplir ciertas normas. Otros valores que entran en juego son la solidaridad, el amor y la tolerancia. Los juegos individuales en cambio fomentan la creatividad de los chicos; aquí podemos resaltar los carros cuyas llantas se elaboraban con el mate o pedacitos de puro, manejados con un carrizo; cada niño, dependiendo de su creatividad le adornaba con volantes hechos quizá con una tapa de una olla vieja o con alambre. En todo caso, el motivo del presente es motivar a las y los docentes, la niñez y adolescencia o fomentar esos juegos para no perderlos y de esta manera fomentar la cultura y la identidad. 

 

Iván Pabón
     Paboni2005@yahoo.es