Los helados son parte de su vida desde hace 16 años

Otavalo. A base de frutas y con la ayuda de una máquina de helados, William Villegas mantiene el trabajo que heredó de sus padres, hace 16 años. La constancia ha hecho que este vendedor autónomo poco a poco vaya posicionándose con su producto que ya está empezando a ser distribuido en la ciudad de Cayambe.

El negocio. Wilson es el único de tres hermanos que continuó con el trabajo de sus padres.

Su hermano mayor falleció y su hermana tiene una discapacidad. Su padre también murió hace tres años y él sostiene a su madre, hermana y a sus tres hijos frutos de una relación de la que enviudó. Los helados forman parte de la vida de William. Recuerda que ayudaba a vender este y cualquier otro producto que María del Carmen Arellano y Luis Enrique Villegas, sus padres, elaboraban para comercializarlos en los buses cuando la parada de buses era en el Copacabana, barrio en donde se crió junto a sus hermanos.

Producción. William no se queja de su negocio. Asegura que mientras haya buen clima las ventas también crecen. Él junto a su hijo venden diariamente entre 120 hasta 150 helados. Tienen un trabajador que a diario comercializa 50 helados y cada 15 días su producto se distribuye en Cayambe por medio de una cliente a quién entrega su producto para negocio. “La venta al por mayor es algo que me interesa más”, dijo Villegas.

Los helados que elabora son a base de jugo de frutas. “Mora, guanábana, taxo, coco, naranjilla y cualquier sabor que el cliente me pida le hacemos helado”, explicó el ciudadano.

Con el producto listo para vender, William Villegas posa junto a su madre para EL NORTE.