Los fruticultores esquivan las dificultades y esperan ayuda

Tulcán. Los fruticultores de Carchi e Imbabura piden atención urgente.

Son 25 asociaciones y 2 mil productores que se muestran preocupados por la situación que atraviesan.

Actualidad. “Todo el sector agrícola del país sentimos que estamos abandonados por las autoridades. No solo es culpa de este gobierno sino de los anteriores que no le han dado, la importancia que el sector agrícola lo merece como tal”, afirma Marcelo Reinoso, presidente de la Federación de Fruticultores del norte del país.

Problemas. Los altos costos de insumos, maquinaria y equipos, son parte de los obstáculos que deben a-frontar los agricultores.

A esto se suma los bajos precios durante la cosecha; la comercialización ante los intermediarios y el contrabando de productos frutícolas, que arriban desde Rumichaca y los pasos ilegales existentes.

Realidad. “No tenemos acceso directo a los mercados por eso debemos negociar con terceros y ahí es donde nos bajan notablemente los ingresos”, recuerda Alberto Ibujés, productor de granadilla, oriundo de la comunidad de Chilmá Bajo en la parroquia Maldonado al noroccidente de Tulcán.

Según el agricultor por lo general se pierde entre el 35 y 40 por ciento con el intermediario, lo que reduce notablemente los presupuestos.

Precisamente la granadilla, junto a la uvilla que se produce al sur de Otavalo y la Pitahaya de la zona de Ín-tag, son frutas exóticas apetecidas en los mercados internacionales.

Inversión. La inversión que se hace en la mayoría de ocasiones puede sobrepasar los 3 mil dólares.

Para sembrar una hectárea de granadilla se necesita un promedio de 2 mil 500 dólares. La mayoría se invierte en los postes y las redes de alambre. Según Ibujés, la primera cosecha es al año. A partir de ahí hay que invertir en el pago a los jornaleros y la fumigación.

Cada trabajador cobra entre 10 y 15 dólares al día.

Malestar. “Muchas autoridades han pensado que el sector agrícola solamente es de subsistencia; más no de una agricultura que puede ser tecnificada y tener importantes renglones de exportación”, puntualiza Reinoso quien hace gestiones para mejorar el panorama de los agricultores.

La granadilla es una fruta que se cosecha en la provincia del Carchi con fines de exportación.