Los entretelones de la Ley

En el país de las prohibiciones  todo aquello que no está permitido está prohibido, tal como lo señala el Derecho Público, porque el Estado tiene a la Ley como aliada para regular, permitir o mandar  a los ciudadanos que habitan dentro de él, y ésta ha sido la concepción de la Ley bajo los dos regímenes políticos que ha tenido la humanidad, capitalismo y socialismo.

Las leyes surgen de  intereses, de afanes económicos y políticos, forman parte de los poderes fácticos con los que dominan unos a otros. Por ello, las normas que son generales , es decir para que todos las cumplan, no responden a las necesidades o aspiraciones de los pueblos,  sino  al interés de unos pocos, que las imponen y convierten en instrumentos punitivos. En ellas está  implícito  el afán de vigilar y castigar, de perseguir e intimidar, de controlar bajo el precepto de “crear un orden social”, con ellas se expresa el pensamiento único, la verticalidad, la administración total, el control  de lo público y lo privado. Esta es una aplicación e idea de Estado que ya no se ajusta al nuevo tiempo, que usa  la ley para detentar el control y como eje del poder, conculca derechos humanos , genera inequidades y limita la posibilidad de un buen vivir real.  Esto es visible  en los dos regímenes políticos existentes;  o, ¿no es acaso  el capitalismo y su cuerpo legal que conlleva al libre Mercado el menos libre y justo?, pues con la libertad de empresa se ampara hasta negocios ilícitos disfrazados de producción e inversiones, con un costo social de deterioro. Y es más, con  la ley en la mano se niega el derecho a  los otros, se margina,   no  se distribuye la riqueza   equitativamente, pues  en nombre de la libertad se cometen los peores abusos ,En el otro caso  es  igual rechazable la visión y el pensamiento único, la censura, la intromisión, el  rol excesivo del estado, el control absoluto,  que incluso llega a corromper el estado. Las diversas reacciones que existen en el mundo nos dicen que es hora de replantear  un  nuevo modelo de ESTADO, una nueva  concepción de la ley, un  nuevo  orden social; ojalá sobre este tema estén discutiendo ya  los polítologos, los sociólogos, los abogados, los comunicadores, los estudiantes, los maestros, los arquitectos, ingenieros, choferes, artesanos, empleados, funcionarios, etc, todos, si no lo hacemos, esta crisis de civilización nos comerá vivos. 

 Myriam Valdivieso C.
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