Los cuidadores de carros en las calles de Ibarra se han incrementado

Muchos de los cuidadores de autos que se encuentran en las diferentes calles de la ciudad realizan su trabajo de forma adecuada. Muestran respeto, y se conforman con lo que cada usuario puede ayudarles, pero no todos trabajan de esta manera, se ha podido observar también a otros ciudadanos que no se conforman con la colaboración que reciben. Además ponen tarifas por ocupar un espacio que es público y son agresivos, esto ha generado polémica entre cuidadores de autos y conductores.

Para conocer
La mayoría de estas personas visten chalecos de diferentes colores y llevan franelas rojas para poder llamar la atención a su clientela y se colocan en diferentes cuadras de las calles con el fin de poder brindar el servicio de cuidado y seguridad.

Se conoce que algunos pertenecen a asociaciones, mientras que otros madrugan a “ganar” los espacios para poder trabajar y ganarse su sustento diario.

Todo esto no ha sido muy bien visto por los conductores, manifiestan que están de acuerdo con que se busquen la manera de salir adelante pero en lo que no están conformes es con la actitud que muestran los cuidadores.

“Es molestoso pagar el Sismert por estacionar nuestros vehículos, y encima pagar un extra a los ciudadanos que supuestamente cuidan los autos, se que no son cantidades grandes, pero ellos no se conforman con lo que se les puede dar, pienso que son espacios públicos a los que podemos acceder sin problemas”, dijo Edwin Checa.

El hombre también agregó que muchas veces ha sido testigo de que los cuidadores de autos tienen reservado los puestos de estacionamiento para su clientela y además imponen su propia tarifa para poder estacionarse. “Me parece absurdo que quieran colocar una tarifa, la tarifa varía de acuerdo a la voluntad del conductor, eso es lo más lógico y justo”.

Antonio Chiza contó que siente preocupación ya que el servicio no le genera seguridad y que por dejar estacionado su carro mientras tiene que hacer trámites tiene que pagar dos veces. Acotó que el problema no es que ellos trabajen sino que son groseros, ya que si no les dan dinero dicen palabras soeces y muchos conductores por temor tienen que cancelarles así sean cinco minutos los que se hayan estacionado.

“Tuve una mala experiencia, me fui a hacer unos trámites en una entidad financiera y dejé estacionado mi carro por el parque de La Cometa, no había nadie cuidando, al momento de regresar enciendo mi automóvil y veo que se me acerca un ciudadano extranjero y me dice que le cancele porque cuidó mi carro, esto me causó intriga y accedí a darle 0.25 centavos, pero no le gustó y me devolvió diciéndome que el trabajó de él no valía tan poco”, aseguró Chiza.

¿Quién pone orden?
Aparte de estas incomodidades que exponen los ciudadanos existe el problema de la inseguridad y de los daños hacia los autos. Sara P, es comerciante y dijo que al dejar sus productos en algunos locales comerciales de la ciudad, encontró su auto rayado la parte delantera. “Me pregunto dónde está el cuidado que brindan, o solo estacionamos los carros y al momento de irnos se acercan a cobrar, la autoridades competentes deberían poner orden en este tema y buscar soluciones, ya que es un espacio público que podemos usar sin problemas”.

Para Elizabeth Morales, propietaria de una tienda indicó que siempre le ayudan a abrir su negocio, sin pedir nada a cambio. “Son tranquilos, pero hay de todo”.

Muchos de los cuidadores trabajan de forma legal, mientras que otros por falta de empleo buscan ganar las calles para trabajar.