Los Arrieros fueron los pilares del desarrollo de Antonio Ante

p13Atuntaqui.-  El rostro de Fernando Vallejos y Miguel Ángel Nieto, se ilumina cuando recuerdan y relatan sus anécdotas vividas cuando cumplieron el oficio de arrieros.

 

Personajes.- Estos dos personajes anteños recuerdan que una travesía con las mulas cargadas duraba una semana por caminos de herradura y chaquiñanes. Cuentan que durante su recorrido soportaron las inclemencias del tiempo, fuertes lluvias, vientos y calor. Descansaban en páramos, arenales. El trabajo de cargar y guiar las mulas era muy duro, explican.

El padre de Fernando Vallejos, fue arriero, de quien heredó el oficio que lo desempeñó por más de cinco años, cuando decidió aprender otro oficio, la carpintería que lo ejerce hasta la  actualidad que tiene 84 años.

En cambio Miguel Ángel Nieto, de 84 años, se involucró en la arriería con la familia Paredes, reconocidos arrieros de la localidad. Después de caminar por 10 años como arriero, dejó el oficio para aprender la sastrería.

Hombres de acero.- Estos hombres recorrían por caminos inhóspitos, transportando a lomo de mula todos los productos que beneficiarían a los habitantes. Fueron los pilares del desarrollo del cantón.

La tenacidad, la solidaridad, la lealtad y la responsabilidad son palabras que  describen a estos hombres, sostiene Carlos Espinosa, quien desde hace ocho años es el organizador de la caminata “Arrieros por Siempre”. Con esta actividad se busca que las nuevas generaciones conozcan a los constructores de la historia anteña. Los arrieros fueron hombres de éxito, fuertes y nobles parte esencial para el desarrollo social y económico de los pueblos.