Los accidentes imparables

Las vías no son peligrosas per se. Pensar que solo en Ibarra llegamos a la penosa estadística de un accidentes cada dos días, es sinceramente preocupante. No es posible que la falta de respeto a las normas de tránsito, a las señales existentes en las calles y carreteras, la impericia al manejar, el conducir en estado etílico y usar el celular mientras se conduce -que es algo que se está volviendo cotidiano- sean causas que conlleven a la serie de accidentes, muchos de ellos dejando heridos graves y un reguero de sangre y muerte. En la mayoría de casos hay grandes pérdidas económicas y materiales. En las calles no se respeta al peatón, a los ciclistas y a las personas de la tercera edad y con discapacidad, hay choferes irresponsables que se pasan el semáforo en rojo, se estacionan en doble fila en las calles y encima de los pasos cebra que son para uso exclusivo de los peatones. El problema está en la actitud, el respeto y comportamiento ciudadano.