Lizardo García, un empresario de la mecánica

empresarioOTAVALO. Desde los trece años, les ayudó a sus padres, pintando sillas, armando juegos de sala, y mesas de comedor. Conforme fue creciendo su padre le explicaba cómo funciona la mecánica industrial, por eso Lizardo Aparicio Aguilar se dedicó a este negocio.

Su padre don Lizardo Enrique Aguilar Varela tiene mucho conocimiento acerca de la mecánica industrial y enseñó a todos sus hijos para que luego heredaran su trabajo que ha perdurado muchos años en Otavalo. Son nueve hermanos pero de ellos solo tres se dedicaron a la mecánica Edmundo, Lizardo y Pablo Aguilar.

Empezaron haciendo galpones para Selva Alegre, tanques para las gasolineras, pero después se puso en auge la elaboración de carrocerías para pasajeros, pues se mantuvo con su padre más de 15 años con este servicio, producto que era enviado al Carchi, Quito, Otavalo y a otras partes dentro y fuera de la provincia. Lizardo es responsable con su trabajo.

Dice que le gusta atender con amabilidad a sus fieles clientes. Sus productos son elaborados con materiales de calidad, pues utilizan cerchas, planchas, hierro negro, y aluminio. Destaca que su trabajo lo hace artesanalmente, que tiene iniciativa y gusto para poder diseñar un producto duradero. Metálicas Aguilar tiene una trayectoria de 60 años al servicio de la comunidad. Lizardo retomó este trabajo después de haber transcurrido 16 años.

El mecánico artesanal dice que tiene orgullo porque su papá le ha dejado como herencia las cocinas a leña, pues Lizardo se ha puesto al frente de este negocio para seguir impulsándolo, ya que este producto hace 50 años atrás tuvo bastante acogida. Servir y atraer al cliente, es su lema. Lizardo Aguilar es conocido por sus amigos y clientes como ‘‘Tocayo’’.

Ha realizado trabajos para una serie de prestigiosas instituciones como la Escuela Valle del Amanecer, Cuerpo de Bomberos, Municipalidad de Otavalo y Cotacachi, entre otras. PASIÓN Lizardo, dice que en la escuela les enseñaban carpintería, zapatería y que el gusto a la mecánica nace relacionándose con una serie de actividades que las hizo junto a su padre.

Su pasión es la mecánica, a veces trabaja en un ambiente tranquilo pero otras veces bajo presión, pues cumplir a tiempo con lo encomendado y dejar satisfechos a sus clientes es su misión. Lizardo Aguilar, agradece a Dios y a sus padres por la gran profesión que le han dado, pues este negocio se ha convertido en el sustento de su familia. Su esposa también ha sido su principal motivación para seguir adelante.