Listos para trabajar

altOtavalo. El viernes a las 09:00 en el auditorio Cotama de la Universidad de Otavalo, se llevó a cabo una casa abierta donde las personas discapacitadas expusieron lo aprendido durante seis meses de capacitación en el Proyecto de Inserción Laboral.

 Casa Abierta. Con la presencia de autoridades cantonales, universitarias, estudiantes y ciudadanía, 33 personas con discapacidad que día a día se han capacitado en el Proyecto de Inserción Laboral inició la Casa Abierta.

El objetivo del mismo fue exponer lo aprendido a través de la capacitación realizada por los maestros de la Universidad de Otavalo.
Los temas expuestos fueron: Atención al cliente; Información turística; Call center y Asistencia de servicios.
Los discapacitados supieron manejar de buena manera estos temas ante la muchedumbre, la alegría fue uno de los factores importantes para que toda sea de la mejor manera.

 Universidad. Los docentes con paciencia y mucho cariño se involucraron en este proyecto para dotar de sus conocimientos a las personas con capacidades diferentes que pusieron mucho empeño.
“Es una profunda emoción ver la posibilidad de evolución y dedicación de tantas vidas humanas que tienen problemas que se nos escapan de las manos, pero son útiles a la sociedad”, manifestó Susana Cordero, rectora de la Universidad de Otavalo.
Esta institución universitaria ha sido de gran apoyo para estas personas que sueñan con un futuro mejor, digno y sin discriminación.
 Proyecto y sus involucrados. Los beneficiarios de este proyecto se sentían nostálgicos ya que este proceso formo una familia entre ellos y sus maestros.
Lágrimas y sonrisas fueron el plato fuerte de la exposición.
“Buscaremos nuevos horizontes para ellos, en las próximas semanas estaremos hablando con empresas privadas y públicas para que ofrezcan una oportunidad laboral a estas personas, que en verdad se lo merecen”, dijo Angélica Gómez, coordinadora del Proyecto de Inserción Laboral.
Los discapacitados se sienten preparados para un nuevo reto ante la sociedad.
“Gracias a la capacitación en los cuatro módulos me siento listo para empezar a trabajar, solo espero  que exista una oportunidad”, dijo Jaime Morales, beneficiario.
El sueño de estas personas está por hacerse realidad, solo hace falta la mano amiga de las entidades privadas y públicas para que emprendan el viaje laboral.
“Esta fue una experiencia espectacular, donde me di cuenta la capacidad que tengo, los límites no existen y lo hemos demostrado”, manifestó Luis Alberto Cachimuel, discapacitado.
Con la confianza de lo aprendido, los beneficiarios están listos para enfrentarse a una nueva vida llena de oportunidades y atrás han dejado la timidez y la desconfianza.
“Esta fue una experiencia muy bonita, hemos conformado una familia y nuestros conocimientos se han ampliado, hoy nos sentimos capacitados para insertarnos laboralmente”, sostuvo Diego Morán, beneficiario del proyecto.