Lío artesanal en La Esperanza

76 artesanas y cuatro artesanos de La Esperanza y Angochagua, de la Asociación Sarum Maky Yachay se sienten perjudicados por el GAD Parroquial de La Esperanza. Su especialización es la elaboración de productos en bordado, cuero y madera. Laura Ramos, presidenta de la Asociación, manifiesta que la Cooperación Técnica Belga benefició a la asociación con 210 mil dólares para el proyecto artesanal, en el que, asegura, se incluyó la donación de maquinaria. Laura Ramos menciona que el presidente del GAD de la Esperanza, Galo Pupiales, cerró el proyecto con la Cooperación Belga.“A nosotros nos despojaron de toda la maquinaria que llegó”, sostiene. La Presidenta de Sarum Maky Yachay asegura que la maquinaria, que en un inicio era ocupada por los artesanos, actualmente se encuentra en el Centro de Negocios manejado por el GAD parroquial. También reclaman unos 13 mil dólares generados de la venta de los productos elaborados por los integrantes de la asociación. En el momento que el proyecto terminó, dejaron todo a nombre de la Junta Parroquial de La Esperanza, hasta los dineros generados de nuestras socias”, lamenta Laura Ramos. Precisa que con la expresidenta de La Esperanza, Ana Carrillo, nunca les faltó apoyo. Agrega que el presidente del GAD de La Esperanza, Galo Pupiales, busca la división entre los artesanos y artesanas de la parroquia. Denuncia que Pupiales también intenta robar la idea del nombre de la Asociación Sarum Maky Yachay o Conocimiento Ancestral a Mano, por lo que realizan el trámite para patentar el nombre en el Instituto de Propiedad Intelectual. Galo Pupiales, presidente del GAD parroquial de La Esperanza, asegura que la maquinaria es del Centro de Negocios, en donde se promocionan los productos artesanales y que nunca estuvo a nombre de la Asociación Sarum Maky Yachay, ya que la Cooperación entregó los equipos al organismo parroquial. “La Esperanza no solamente es una asociación, ventajosamente es una parroquia artesanal en bordados, madera y cuero. La maquinaria está destinada a las tres actividades, están en el GAD parroquial en servicio de todas las artesanas y no de asociaciones”. 300 personas se benefician de la maquinaria y del Centro de Negocios y se piensa en crear una empresa pública, dice Pupiales. La autoridad parroquial manifiesta que la maquinaria no puede ser donada a ninguna persona ni asociación porque son recursos del Estado. “No les estamos negando el apoyo, la maquinaria está ahí”. Sobre los 13 mil dólares que no los entregaron a la Asociación, pese a que era parte de la venta de sus productos, Galo Pupiales explica que el dinero se destinó a la compra de insumos como hilos y telas para beneficiarios y beneficiarias del Centro de Negocios para que elaboren productos que también se exportaron a Italia. Dice que existe un trasfondo político tras el reclamo. Asegura que en la asociación también se encuentra como socia la expresidenta de la parroquia, Ana Carrillo. Pupiales explica que el Centro de Negocios mueve dos mil dólares mensuales con la venta de los productos de los artesanos. Mauricio Benítez, técnico del Centro de Negocios, manifiesta que, de la exportación de productos artesanales a Italia se consiguieron 14 mil dólares, de los que el 50 y 70 % se distribuyó a las artesanas que participaron en el proyecto y el resto se invirtió en materia prima. Asegura que no actúan como intermediarios y que se paga el precio justo al artesano por sus creaciones. El GAD parroquial de La Esperanza aportó este año con 14 mil dólares al Centro de Negocios, afirma Pupiales.