Lino Proaño, oficial con misión de servicio

linoLa imagen de la Virgen de la Dolorosa, del Divino Niño y de la Virgen de El Cisne ocupan un espacio importante en la oficina del general pimampireño Lino Proaño Daza, comandante de Policía del Distrito Metropolitano de Quito. No tuvo ancestro policial ni militar y la religión formó parte fundamental en su vida familiar; el Obispo de los Pobres, Monseñor Leonidas Proaño fue primo de su abuelo  y su tía es religiosa.


Fue parte de los estudiantes fundadores del Colegio Nacional Pimampiro y dice que le satisface ser grato con la tierra en la que nació.

SERVICIO A LA COMUNIDAD. Proviene de una familia numerosa; tiene tres hermanos  y cinco hermanas. Los hombres comenzaron en su familia con el gusto profesional por carreras militares y policiales. Fernando Proaño es general de Brigada y jefe del Comando Operacional 1 norte; Agustín Proaño es coronel y realiza un curso en Argentina y su hermano mayor, el alcalde de Pimampiro, José Daza, es coronel en servicio pasivo. Lino Proaño también estudió Comunicación Social y que espera graduarse pronto, como actividad complementaria a su profesión de policía.
Dice que si vuelve a nacer volvería a ser policía. “No es una simple ocupación de carácter remunerado. Ser policía es una convicción de servicio”, recalcó.

imagen de la policía tras el 30-s
El general Proaño enfatizó que la Policía es una institución que durante toda su historia ha sabido levantarse de  momentos difíciles.
Piensa que nunca más debe repetirse un 30-S.
“Como parte integrante del Estado, nosotros somos garantes de que los procesos democráticos se cumplan a cabalidad”, aseguró.
Agregó que justamente luego de esa acción se cambió la mentalidad de parte del policía que ha ido ganando confianza y credibilidad de la población.  Explicó que, del 21 % de aceptación que tuvo la Policía tras el 30-S,  hace tres años, actualmente ha subido al 50%. Precisó que, de acuerdo a un organismo internacional de Derechos Humanos, la Policía Nacional del Ecuador es  la segunda más aceptada en la región, únicamente superada por la Policía de Uruguay.
sobre la política.  Sobre la posibilidad de incursionar en  la política en su futuro, como lo hizo su hermano José, comentó que  nunca hay que decir no, pero que tampoco es su aspiración. “Siempre estaremos predispuestos a colaborar en todo lo que pueda hacer en beneficio de la colectividad; el ser humano es un ente político y nadie descarta lo que puede pasar después de cuando tenga que abandonar la parte activa de la institución”, comentó.

su meta policial. Llegar a ocupar los más altos cargos dentro de la institución a la cual pertenece es uno de sus principales objetivos.
“Mientras estemos, daremos todo lo de nosotros y todo lo que uno siente por esta noble institución”, enfatizó.
La muerte de sus padres ha sido el momento más doloroso de su vida, pues de ellos dice que aprendió los valores y principios para actuar en el ámbito de la legalidad y la moralidad.