Liga y Barcelona igualaron y el invicto sigue

Quito.- Liga nuevamente puso el invicto histórico sobre la mesa ante un Barcelona muy exigido. El equipo de Repetto, claramente afectado anímicamente por la eliminación en Conmebol Sudamericana, dejó grietas y sintió el rigor.

Los primeros minutos fue de un tibio dominio local. Liga desprendió a los hermanos Julio para el traslado por las bandas, pero Juan Luis Anangonó nunca estuvo a tiempo para rozar la pelota con dirección a la portería de Banguera.

Pasado el primer cuarto de hora, Barcelona entendió cuáles eran las falencias de los albos y empezó el bombardeo a la puerta de Gabbarini, que tuvo una intervención soberbia ante un remate de Michael Arroyo que por poco que sola por el poste izquierdo del lado norte del Rodrigo Paz Delgado.

La U fue incapaz de crear peligro. Entre línea y línea del equipo de Repetto hubo un abismo. Guerra y Pellerano tuvieron muchísimo trabajo chocando una y otra vez con el gigante Ariel Nahuelpán, a quien Almada le encomendó la tarea de romper hormas y jugar siempre de espaldas al arco para pivotear.

Sobre el cierre del primer tiempo Barcelona pudo irse con al menos dos tantos a favor en el tanteador. Buena presión del conjunto amarillo que encontró los espacios para generar combinaciones efectivas. Damián Díaz estrelló dos balones en el poste, mientras que Ely Esterilla pudo convertir en una mala salida de Adrián Gabbarini ya en la víspera del receso.

El complemento fue una invitación colectiva a los errores. Liga, con el oxígeno a favor, empezó a escalar con frecuencia a campo porteño. Edison Vega fue la voz cantante del equipo de Repetto, que careció del poder desequilibrante en el área con Juan Luis Anangonó.

Almada mandó a su equipo a dosificar energías. La altura y la intensidad del juego no eran precisamente la mejor combinación para apostar sobre el tapiz de Ponciano. Los cambios trajeron algo más de dinámica, Tito Valencia se retiró en el Ídolo para dar lugar a Christian Alemán, un claro intento de centralizar el juego.

Repetto no tardó en replicar con sus variantes. El charrúa mandó al campo a Jefferson Intriago y Julio Angulo. La U buscó continuamente colar centros al jardín de Banguera, Torres y Arreaga se dieron un festín evitando que la pelota llegue limpia a Ariel Nahuelpán en el último tramo.

El juego se decantó por la igualdad en cero. Liga terminó arriesgando mucho más, la pretensión fue continua por las bandas, simplificando con los desahogos con centros poco pulidos desde las orillas. Barcelona manejó el juego tomando en cuenta el medidor de cansancio. Almada fue atando el empate con rigor. Las marcas se volvieron intensas, Félix Torres y Gabriel Marques fueron los baluartes de un dispositivo cerrado para recatar el punto.