Liberación

Libérate de tus propias ideas, ambiciones y pensamientos y verás que todo en la vida es libertad.
Alguien le preguntó a un sabio: ¿Cómo hago para liberar mi ser y espíritu?  
¿Alguien te tiene atado?, preguntó el sabio. No, respondió.
Entonces, libérate de ti mismo y vas a descubrir que no hay nada de qué liberarse.
Tantos movimientos de liberación han existido en el mundo, que solo han caído presos de la violencia, la angustia y el dolor.
La vida no tiene credo, ideología, ni religión.
No te ates a nada y la libertad por si misma se manifestará, nadie te la tendrá que presentar; ni tendrás que organizar hipócritas simposios, convenciones, citas.
No habrá nada que conmemorar.
Cuando ni siquiera hay nada qué recordar, entonces eres libre para ser sin ataduras, ni engaños.
No vale esclavizar  la libertad.
Has llegado a este mundo para ser tú mismo y no para satisfacer a quien no eres.
Tú no eres una idea, una religión, un pensamiento ideológico, ni político.
Simplemente sé y habrá libertad.
No seas y solo hallarás esclavitud.
No busques liberarte, porque nadie te tiene atado.
Sé tú mismo que allí radica el cónclave, la clave.
No hay misterio, ni adagio;  todo está dispuesto si estas atento, mas si te distraes lo que es libertad se hará una celda.