Lasso dice que no tuvo vínculos con dolarización

lassoGuillermo Lasso, el candidato presidencial del movimiento CREO y opositor al Gobierno, dice que no fue parte del proceso de la dolarización que adoptó el país en enero de 2000, en el Gobierno de Mahuad. Lasso fue superministro de Economía de Jamil Mahuad, pero asegura que él renunció en septiembre de 1999. “Yo no soy parte del proceso de dolarización”, enfatizó Lasso, a quien molesta que lo relacionen con este proceso cuando se le pregunta sobre el tema.

 

15 AÑOS DOLARIZADOS

“El país adoptó la dolarización en el año 2000. Un régimen de dolarización exige un manejo prudente de la política fiscal de un Gobierno y Correa lo que menos ha sido es prudente en el manejo fiscal. Es un presidente cuya política ha sido gastar hasta el último centavo y cuando se le acabó el dinero, endeudar al Ecuador. Ha sido un mal administrador. Debió haber previsto que el dólar se apreciaría y no lo previó”, enfatiza Lasso. Dice que hace falta inversión para financiar nuevas actividades económicas. Opina que en Ecuador no hay garantías para crear condiciones para los inversionistas. “En Ecuador, en nueve años de correísmo, han habido 11 reformas tributarias; es muy difícil hacer industria o agricultura en esas circunstancias”. Sobre los aciertos del Gobierno, Lasso considera que la vialidad es uno de ellos. “Yo también disfruto de las carreteras por todo el Ecuador; nada más me hago una pregunta, a cambio de carreteras, ¿estoy dispuesto a ceder mi libertad? Yo creo que no. Creo que podemos tener inversión en salud y una justicia independiente. No puede justificarse que porque nos han dado salud no hayan quitado una justicia independiente. Ambas cosas son importantes para el desarrollo de una sociedad”, precisa. “Yo rescato el buen discurso social, pero cuestiono que las acciones no acompañaron al discurso; que hay mucho por hacer”, asegura Lasso. En el tema minero considera que la consulta popular es lo fundamental. Piensa que la bonanza petrolera no fue suficiente para solucionar el problema estructural de desempleo.