Las vocaciones sacerdotales

La iglesia Católica cada año en el mes de Mayo mantiene la jornada por las vocaciones sacerdotales, las familias con las parroquias nunca debemos olvidar lo que dijo Jesús: la mies es mucha y los obreros pocos, rogad al dueño de la mies que envié más operarios. Hoy cuando el mundo moderno se ha concentrado en la parte urbana con crecimiento de la población juvenil tanto por los medios educativos laborales y otros se requiere mantener la presencia de la iglesia en todos los campos con el sacerdote, ministro de Jesucristo que guíe por el camino del bien moral y espiritual. El materialismo, el hedonismo, consumismo atrapa a los jóvenes en la droga, el alcohol y otros males que dañan su dignidad humana.

En la diócesis de Ibarra se mantienen el Seminario Mayor, Nuestra Señora de la Esperanza donde muchos jóvenes descubren la vocación para el compromiso en el servicio eclesial. La presencia de Monseñor Iván Minda Chalá administrador apostólico siempre está preocupado por las vocaciones y el seminario buscando los mejores sacerdotes para ser los formadores en esta delicada vocación que requiere un discernimiento y selección con mucha madurez para ser los guías del Pueblo de Dios, la vocación sacerdotal es el don más grande de Dios a una criatura, a un hombre, puesto que consiste en la identificación con Cristo sacerdote que salva y santifica a la humanidad.