Las remesas de ecuatorianos, el colchón que tambalea por Covid-19

Quito. El Banco Central de Ecuador (BCE) prevé una caída “inminente” de las remesas de migrantes ecuatorianos porque provienen en un 88% de tres países gravemente afectados por el coronavirus  (Covid-19) y con una creciente destrucción de empleo.

“Bajo el actual entorno mundial, azotado por la pandemia de la Covid-19, la caída del flujo de remesas para Ecuador es inminente, toda vez que estas provienen de España, EEUU, Italia, donde este virus ha afectado mayoritariamente a las actividades económicas”, advierte el BCE en un documento remitido a Efe.

En el primer trimestre ingresaron unos 725,9 millones, algo menos que en 2019 porque según indica el Banco, en esos países la cuarentena se inició en marzo, lo que “permitió a los migrantes enviar sus remesas”.

Pero reconoce que “una de las variables del sector externo que evidencia los estragos (de la pandemia Covid-19) son las remesas”, factor también tenido en cuenta por el Gobierno ecuatoriano.

REDUCCIÓN INICIAL DE 570 MILLONES

El Ejecutivo estima una reducción inicial de cerca de 570 millones durante este año, previsión que contempla una propuesta de ley orgánica para combatir la crisis sanitaria enviada a la Asamblea, según el diario local El Comercio.

Durante el primer trimestre de este año, el flujo preliminar de remesas que ingresó de EEUU fue de 403,9 millones, “una caída del 18,8% con respecto al cuarto trimestre de 2019 y de 4,1%” respecto al primer trimestre de ese año, reveló la institución financiera.

De España provinieron cerca de 192,5 millones de dólares en remesas, una disminución del 6,5% en relación al cuarto trimestre de 2019 pero “un aumento de 3,1% frente al primer trimestre del mismo año”.

Y de Italia, 38,4 millones, una reducción del 7,3% respecto al trimestre anterior y una “marginal de 0,9% con relación al mismo período de 2019”.

El año pasado Ecuador recibió 3.234 millones de dólares en remesas, alrededor de un 3% del PIB, de los que 1.891 millones llegaron de EE.UU. (58,4%), 799 millones de España (24,72%) y 157 de Italia (4,87%).

La población estimada de ecuatorianos censados en el exterior asciende a 1,4 millones y el 83% se concentra en EE.UU., con más de 916.800; España, con 412.000; e Italia con 121.000, según datos de la Cancillería.

ECUADOR PODRÍA DEJAR DE RECIBIR 1.000 MILLONES

Con los primeros datos de una contracción de las remesas de esos tres países debido a la pandemia, el economista y prorrector de la Universidad Tecnológica de Guayaquil, Fidel Márquez, presupone un severo revés para la economía ecuatoriana.

“Estaríamos hablando, en el mejor de los casos, que las remesas que llegarían a Ecuador (este año) serían de 2.100 a 2.300 millones de dólares”, valoró para Efe.

En otras palabras, “dejarían de entrar como dinero fresco a la economía ecuatoriana cerca de 1.000 millones de dólares”, lo que arrastrará además un impacto social mayor “porque muchos hijos, nietos o sobrinos de esos migrantes reciben el dinero para estudiar o cuidar a sus mayores”.

Márquez subraya que la consecuencia es que el horizonte presupuestario de muchas familias ecuatorianas de clase media y baja podría verse reducido, como poco, en un tercio de sus ingresos.

COMIENZAN A FALTAR REMESAS

Cynthia Zapata es una joven madre que vive en el sur de Guayaquil. Su progenitora, de 63 años trabaja en La Rioja (España) cuidando a una enferma de Alzheimer y solía girarle cada mes el equivalente a un sueldo básico en Ecuador (400 dólares).

“Este último mes no me envió el dinero y me dijo que agarrara mis ahorros”, expresó a Efe Zapata, que nunca ha dejado de recibir remesas de su madre, que apoya también a otros familiares.

También Blanca Ortiz, presidenta de la Corporación Ecuatoriana de Movilidad Humana (COREN), que integra a emigrantes retornados, aclara que el monto de las remesas se ha visto reducido.

“Si alguien mandaba 100 dólares, ahora manda 20 o 30, pero la solidaridad de los emigrantes sigue, aunque estén en paro”, señala.

Recuerda que no todos los países han corrido la misma suerte y que en Estados Unidos, las familias con bajos ingresos están recibiendo cheques de 1.200 dólares, que “muchos han podido compartir con sus familiares”.

Un caso distinto es el Elizabeth Figueroa, madre de tres menores, que dice haberse sorprendido de que le llegara en abril la pensión de 150 dólares por hijo que percibe de su expareja en España, aunque en su caso responde a una orden judicial.

CONTINÚA LA SOLIDARIDAD

Pese a las previsiones del BCE, el Gobierno y muchos economistas, Figueroa, que trabaja en Quito para una multinacional de giros internacionales, aseguró a Efe que las transacciones de remesas han aumentado.

“Si antes hacíamos entre 80 y 120 en una jornada laboral, de las que el 60% eran retiros y 40% envíos, hoy hacemos en cuatro horas 120 transacciones y los montos no disminuyeron”, señala.

Lo único que ha cambiado desde que comenzó la emergencia es el límite de dinero en efectivo que pueden entregar, que es de 500 dólares, y el resto en transferencia bancaria.

Los principales países desde los que su empresa recibe las remesas son EEUU, Canadá, Colombia, España e Italia, lo que para Figueroa, refleja la “solidaridad” en estos momentos de restricciones.