Las paralizaciones se han vuelto recurrentes en lo que va del 2018

Ibarra. Los transportistas interprovinciales y taxistas urbanos han sido los protagonistas de las recientes paralizaciones ocurridas y que suman al menos cinco en lo que va del 2018. ¿Los motivos? La ley de tránsito, la informalidad en el transporte y la desatención estatal.

Carchi, Imbabura, Guayas, Pichincha y Esmeraldas han sido las provincias que han paralizado por horas sus actividades en busca de atención del gobierno.

En febrero de este año, los dirigentes de la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros (Fenacotip) paralizaron sus actividades durante 16 horas dejando sin buses interprovinciales a las principales ciudades del país entre ellas Quito, Guayaquil, Cuenca.

Ellos pedían un acuerdo por el pago de USD 79 millones de la deuda que mantiene el Estado con el gremio, el reconocimiento del 50% del valor de la tarifa que reciben de grupos vulnerables, la competencia de los municipios sobre las revisiones vehiculares y el control al transporte ilegal.

Siete federaciones no apoyaron el paro y en ciudades como Loja, Riobamba, Carchi e Ibarra la medida se cumplió a medias.

Un mes después de la paralización interprovincial, más de 1 000 taxis interrumpieron sus actividades en la ciudad de Esmeraldas. Esto como señal de protesta contra la informalidad.

En la misma provincia en septiembre, un grupo de protestantes cerró y quemó llantas en el ingreso a la ciudad de Esmeraldas, a la altura de Aire Libre, como medida de presión para que el Gobierno atienda las necesidades de la zona fronteriza con Colombia.

En Guayaquil, el transporte amarillo también se suspendió en el mes de noviembre. Los representantes de más de 7 000 unidades pidieron la salida de las plataformas digitales que ofrecen el mismo servicio.

En este mismo, a semana seguida, se paralizaron las provincias de Imbabura y Carchi. En el primer caso, el gremio de transportistas reclamó por su inclusión en el debate de la Ley de Tránsito mientras en el segundo por la atención a la zona norte y la instalación de un gabinete Binacional.