Las dos Marías

Era el año 1993 trabajaba de asesor en CCF-I por lo que debía quedarme temporadas en el Oasis del Chota para monitorear proyectos de desarrollo de esa zona. Al volver de las comunidades, a veces me quedaban unas horas antes de la cena las que aprovechaba para llevar de paseo a Pimampiro a los negritos de Chalguayacu se podían trepar al cajón de mi vehículo. Una de esas tardes, mientras volvíamos, en medio del silencio y la soledad de las plantaciones alcancé a escuchar una bella melodía en un ensamble de voces que hasta entonces solo había oído en los coros Gosbell de EEUU, bajé la velocidad y la canción subió en belleza e intensidad hasta que, en una curva del camino, vi a 3 negras que lavaban ropa en una acequia cantando a voz en cuello esa inolvidable melodía. Eran las hermanas Pavón conocidas en su comunidad como “Las 3 Marías”. A partir de entonces, no dejé de invitarlas a cantar en cuanto evento estaba a mi alcance para hacer justicia a este trío que es icono de la identidad afrochoteña. Desde entonces, hace ya un cuarto de siglo hemos mantenido una estrecha familiaridad salpicada de anécdotas extraordinarias como la de haberlas llevado a Cantar en la Casa de las Artes Kigman o cuando junto a “Papá Roncón”, en calidad de jurados, les otorgamos el primer lugar en el Festival Latinoamericano de Voces Negras del Pacífico en Esmeraldas. Ahora que Magdalena se nos fue, quedan “Las 2 Marías”, Gloria y Piedad, patrimonio viviente de interculturalidad.