Las carreteras y su mantenimiento

Un viaje de fin de semana a la provincia de Napo me ha permitido constatar que el estado de las carreteras que conducen a esa provincia, no es bueno. Hay gran cantidad de tramos donde ha dañado la mesa de la carretera, con peligrosos deslizamientos, puentes que están dañados, zonas donde se ha perdido la capa asfáltica que se convierten en verdadera polvareda y otros daños menores, que explican los mortales accidentes de tránsito de estos últimos días.

El gobierno tiene ocupada la atención del público con las denuncias de sobreprecio en todas las obras, incluida la red vial, lo cual creemos que tiene importancia. Pero ya vivamos el aquí y el ahora y eso significa invertir recursos en el mantenimiento de todas las vías del país, si es que queremos precisamente bajar esas cifras de accidentes, de muertos y lesionados.

A esto se añade la actitud de poca colaboración de los transportistas pesados que protestan porque se quiere controlar su velocidad y sus licencias para garantizar precisamente su vida y la de sus pasajeros. Ambas iniciativas, la de mejorar las carreteras y la de garantizar la pericia y el cuidado en el manejo de los choferes, son realmente urgentes. El presupuesto del próximo año debe dedicar importante cifra a estas labores, tienen la palabra los legisladores que están analizando la proforma, pues hay inversiones que pueden esperar, pero estas no.