Las anheladas vacaciones

kim viveroEn estos días en que las instituciones educativas de nivel primario, secundario y superior se encuentran de vacaciones se debe resaltar que este periodo debe ser aprovechado al máximo para descansar del estudio o trabajo, renovar energías o fuerzas, cambiar de actividades o tareas, y gestionar todo aquello que durante una jornada académica o laboral no se lo puede hacer.

Esto confirma que el periodo vacacional no es tiempo perdido sino todo lo contrario es tiempo bien invertido; ya que con unos días en la playa o en el campo, unas horas en el gimnasio o en la práctica de algún deporte, unos momentos de sana diversión o esparcimiento, fuera de la presión del estudio o el estrés del trabajo, pueden contribuir a mejorar no solo la salud física sino también mental y emocional de cada niño, joven o adulto. En este contexto, las “vacaciones” estipuladas en la ley o las “vagaciones” como las llaman los jóvenes, después de un año de intenso estudio o arduo trabajo, son un premio o un reconocimiento bien merecido para todos. Sin embargo, se debe aclarar que este tiempo es justamente para hacer todo (como cantidad de cosas que obligadamente se deben hacer), y al mismo tiempo para hacer nada puesto que el tiempo ya no es una sucesión de eventos sino un encuentro con uno mismo o con otros (como calidad de vida para hacer voluntariamente lo que más uno anhela). Es así, que en las vacaciones por unos días, semanas o meses, uno siente que es dueño, amo y señor de cada segundo, minuto, hora o día porque puede disponerlo como uno desee y en un itinerario flexible, mientras que durante el año de estudio o trabajo, uno más bien vive como esclavo, prisionero y dependiente del tiempo porque él va marcando el ritmo de vida y de cada una de las actividades que se deben desarrollar dentro de un horario establecido. Finalmente, el no tener un tiempo para vacaciones deshumaniza a los seres humanos porque nos priva de disfrutar de nosotros mismos al hacer lo que más nos gusta, o no poder compartir con aquellas personas que más amamos unos momentos felices que seguramente nos alegrarán el corazón, el alma o el espíritu.

Kim Vivero Saltos
kvivero@pucesi.edu.ec