Lapidario: Alemania 7, Brasil 1

Fue increíble lo que vimos a través de la señal de televisión, pero fue cierto. La potencia de los ‘panzer’ alemanes desnudo las falencias de un equipo anfitrión del Mundial de Fútbol 2014. Desorientación, desaire, lágrimas, preguntas y una cantidad de “memes” en las redes sociales fue la tónica durante los primeros 45 minutos, en donde los alemanes aplastaron toda la ilusión de la gran torcida brasileña.

Brasil, lo afirmarán muchos, ya no es el equipo del “jogo bonito”, ya no es la belleza que imponía Pelé, Carlos Alberto, Zico, Gerson, Tostao, Rivelino, Sócrates; ahora es un equipo temeroso, aparentemente ayudado por los árbitros, consiguiendo dar pasos “con las justas” y puntos alcanzados con dramatismo.
Brasil quiso serr protagonista en su casa, pero no pudo, al final en su camino de esperanza se interpuso un equipo alemán contundente, inteligente, lleno de ideas, toque y buen fútbol.
Se presiente que la final será europea, pero cuidado, el otro partido se juega hoy y pueden existir sorpresas. Como latinos esperamos que Argentina vaya a la última instancia de esta gran cita mundialista.