Laicidad y libertad religiosa

mauro aguirreLa reciente Carta Pastoral entregada por parte de los Obispos del Ecuador a las autoridades públicas, ciudadanos de toda buena voluntad y fieles católicos es “Laicidad y Libertad Religiosa”. Verdaderamente la Iglesia como maestra de la humanidad y orientadora permanente en la historia con el magisterio bien reflexionado, expone que partiendo de la convicción de que todos los pueblos forman una única comunidad, tienen un mismo origen, un único fin último, que es Dios de donde surge el deseo de una mutua solidaridad.

La laicidad del estado está llamada a reconocer, valorar y garantizar la presencia de la fe cristiana y de otras confesiones religiosas en el ámbito familiar, social y cultural. El estado laico tiene el deber de proteger, garantizar y promover la laicidad y la libertad religiosa, como instrumentos para fortalecer la democracia  y la misma sociedad, superando prejuicios ideologías e injustificadas limitaciones al interior de la sociedad, en un ambiente de mutua amistad y colaboración.
Una convivencia social y política justa y libre se desarrolla con solidez si se basa en la amistad civil y el la fraternidad. En nuestro país asistimos dentro del más amplio fenómeno planetario de globalización, a momentos de especial interés por la diversidad de mentalidades, a un intercambio de conocimientos y a la valoración de las diferentes culturas, en este contexto histórico.
La Iglesia Católica en el Ecuador, a través de sus Obispos, quiere ratificar su sincero deseo, inspirado en el Evangelio; se ofrece su aporte para que toda esta nueva sensibilidad se encause hacia una convivencia civil y política cada vez más sana.
En nuestro país de tradición pacifista y con una frágil democracia siempre se requiere mantener una educación cultural de autonomía y respeto, para convivir entre todos los grupos humanos, un camino de participación ciudadana con sus derechos étnicos y todos en esta sociedad mestiza mantener los principios universales garantizados por la leyes constitucionales y acuerdos internacionales, nuestro país de nobles pensadores y líderes sociales nunca manipulen a los pueblos sino que, promueven la justicia, libertad, paz y solidaridad.

 

Padre Mauro Aguirre
ESPECIAL PARA “EL NORTE”