La voz de los imbabureños

Andrés Domínguez sigue dejando en alto el nombre de Imbabura con su talento. El intérprete ibarreño fue parte del programa “La Voz Ecuador” (Teleamazonas) en donde, a pesar de no lograr pasar a la siguiente etapa, consiguió deslumbrar a los jueces con su voz.
Para Andrés el ser parte de este programa fue algo gratificante. “De un total 15 000 personas que estuvieron en la audición ser elegido para la etapa de voz a ciegas con los coaches fue realmente gratificante”, menciona el artista.
El cantante interpretó el tema “Zamba para olvidar”, un sencillo con el cual los jueces elogiaron su voz y el sentimiento que puso al interpretarla. A pesar de ello no consiguió pasar a la siguiente ronda al no recibir el voto de ellos.
Al preguntarle sobre la decisión de los jueces menciona: “Estoy alegre porque Daniel Betancourt me halagó mucho por mi presentación e incluso me invitó a compartir escenario con el. Pero a la vez triste porque no aplastó el botón en ese momento”.
Las palabras de aliento y de reconocimiento de Coqui Villamizar, Marta Sánchez, Daniel Betancourth y Jerry Rivera, posterior a su actuación permitieron a Andrés tomar un nuevo rumbo.
“Es importante saber que a pesar de no conseguir pasar a la siguiente etapa, esto me sirvió para que tome una importante decisión de ser solista. Desde ese momento se me han abierto las puertas a varias oportunidades en las que he podido llevar mi música a nuevos horizontes”, dice el artista.
Una de las características de Andrés Domínguez que más resaltó en su presentación en el programa fue su pasión al cantar. Los coaches manifestaron que su tema fue interpretado de una manera muy especial y con un estilo único.
“Siempre he puesto mucho sentimiento en cada canción que interpreto. Los jueces manifestaron que cada uno tiene su estilo propio al cantar y que en esa ocasión yo impuse el mío”, dijo Domínguez.
Ahora el artista imbabureño se encuentra promocionando su música por todo el Ecuador y el vecino país de Colombia.
En sus futuros proyectos espera llegar a Chile y ser parte de Viña del Mar. Para ello envió su propuesta a los productores y tuvo una respuesta favorable.