La vocación de Lupita Guerra es ayudar

Ibarra.- Su uniforme es blanco y usa una mascarilla para prevenir un posible contagio. Se llama Lupe Guerra, pero le dicen ‘Lupita’ y presta sus servicios hace 35 años en el Hospital San Vicente de Paúl.


Es auxiliar de enfermería, ha estado en diferentes áreas y hace 18 años trabaja en consulta externa.
Lupita también tiene una licenciatura en Nutrición y Dietética, pero le apasiona ayudar y lo hace ejerciendo su primera profesión.
Empezó trabajando en una bodega de dietética a los 15 años.
En consulta externa recepta al paciente. Aquí se dividen en dos preparaciones: en preparar para pediatría y ginecología y en otra: traumatología, cirugías y oftalmología.
Lupita cuenta que a los usuarios les da la bienvenida, les informa con qué médico estará y empieza a llamar de acuerdo a la prioridad para tomarles los signos vitales.
“Hacemos lo posible para tratar de que todos se vayan satisfechos con la información. Unito o dos se nos ha de escapar y a veces por eso nos dicen que no atendemos bien, pero nuestra conciencia nos dice lo contrario, la satisfacción es ayudar”.

Con energías A pesar de trabajar 35 años se siente como que comenzó ayer.
“Cada día que llego al hospital siento que empecé ayer y por eso tengo la energía, el cariño, las ganas de ayudar y servir a las personas”.
Lupita cuenta que tiene una abuelita de 105 años, a quien cuida y pone en práctica su trabajo en la casa. “Me encanta, me fascina, pero sobre todo, lo que más me realiza diariamente, es poder ayudar a las personas”.
De todas las áreas en las que ha estado le gustó emergencia, aquí trabajó poco tiempo, pero asegura que puso en práctica su agilidad, su conocimiento y su corazón.
“Yo vengo de otra formación, donde antes no había enfermera y la auxiliar de enfermería hacía todo, instrumentaba una cirugía, atendía un parto, sino había alguien suturaba una herida hasta poder solucionar. En cambio, ahora es diferente, si la licenciada no ordena que pueda hacer algo no hacen. No tengo esa mentalidad y cuando estuve en emergencia no podía estar con los brazos cruzados”, dice Lupita.