La visión del Ministerio de Salud

La pandemia mundial del coronavirus ha obligado a imprimir cambios de actitud, de planes y visiones a todos los seres humanos, más a los organismos que tienen la difícil misión de velar por la salud. En el caso ecuatoriano, luego de la renuncia de la exministra, que se fue sin pena ni gloria, se miró que faltó mucho por hacer para frenar lo que se veía venir como una avalancha que desnudaba las flaquezas en tan importante sector público. Si bien muchos nombramientos responden a un claro criterio político, no es menos cierto que también deben estar confiados a la capacidad y el conocimiento profesional de quién, incluso, debe tener plena libertad para hablar, informar y comprometerse.