La tradición del funeral indígena

p7Tanto para la velación como para la sepultura, las costumbres y tradiciones se hicieron presentes ayer, en el funeral de Edwin Yamberla, quien murió ahogado en una playa de Chile el pasado 2 de mayo.

TRADICIÓN. Ayer, a las 10:00, antes que el ataúd con los restos de Edwin Yamberla, de 22 años de edad, salga a la iglesia, se realizó el recorrido por toda la vivienda. Esto, dicen, es que para recoja los pasos. Una vez concluida la ceremonia en el templo, el cortejo, que estaba encabezado por los padres Humberto Yamberla, María Olga Córdoba y sus hermanos les acompañaron hombres y mujeres de todas las edades, quienes, a paso lento, recorrieron el trayecto hacia el cementerio que está ubicado en una loma y a los pies del Taita Imbabura.

DESPEDIDA. Una costumbre que se evidenció fue la despedida. El cortejo, en los lugares del trayecto donde existen curvas, forman un circulo y dan tres vueltas. Dicen que este ritual significa el adiós, la despedida y la señal de respeto que tuvo el difunto para las demás personas en vida. Así, los caminantes a quienes les acompañaba la melodía, “Vasija de barro”, que provenía de unas quenas que entonaban dos chicos,

OFRENDAS. Pasado el medio día, el cortejo, antes de ingresar al cementerio, realizó el último círculo y cumplida la tercera vuelta los padres del difunto rompieron la cinrcunferencia y se encaminaron al centro del campo santo donde se levantó un altar. Aquí los acompañantes y allegados se despidieron. En este espacio los acompañantes entregaron las ofrendas que consisten en alimentos preparados; papas, berro, tostado, mote, huevos, fréjol, frutas, pan y bebidas. Estos alimentos fueron repartidos a la gente. Finalmente, el ataúd con los restos de Edwin Yamberla fue entrerrado en una fosa en medio del llanto de sus familIares y allegados,