La tierra me da los alimentos

agriculturaSoy María Angelina Meneses Moreta, cumpliré 63 años, para alimentar a mi familia, toda la vida he sembrado la tierra y he cosechado sus productos.


Con mi marido Luis Alfonso Ramírez Suárez, hemos viajado por El Ángel, Urcuquí, Pimampiro buscando la vida para que a nuestros nueve hijos no les falte la comida.
Nosotras las mujeres campesinas nos hemos  responsabilizado, durante siglos, de las tareas domésticas, del cuidado de las personas y de la alimentación de las familias.
No tengo terrenos, pero el cultivo siempre ha sido para el autoconsumo y la comercialización de algunos excedentes de las huertas. Nos han cargado con el trabajo reproductivo, productivo y comunitario, que ha sido invisibilizado.
Los hombres han sido quienes han asignado roles que debemos cumplir. Ha sido que las  mujeres nos encarguemos del cuidado de la casa, de la salud, de la educación de nuestros hijos. En mi caso he arado los terrenos, he cumplido tareas que estaban destinadas al sexo masculino.
La soberanía alimentaria tiene palabra de mujer, sólo será posible a partir de la plena igualdad entre hombres y mujeres y el libre acceso a los medios de producción, distribución y consumo de alimentos.
Hay que reivindicar el papel de las mujeres campesinas en la producción agrícola y alimentaria. Reconocer el papel de las mujeres que trabajan la tierra.
La labor de nosotras ha sido destacada, no ha sido al margen de las luchas emprendidas a lo largo de la historia.
Mujeres valiosas han participado en las luchas por la reforma agraria, en la recuperación de tierras para las comunidades campesinas, en la lucha por el rescate de la democracia.
Hoy en día la mujer campesina continúa con la lucha para que los derechos sean respetados y se cumplan en la sociedad que sigue siendo machista y no se valora el trababo que cumple la mujer en el campo.