La Tierra, encuentro con la naturaleza

naturalezaIBARRA. Tradición, cultura, esfuerzo y amor por Otavalo y Ecuador es parte de la esencia de la Galería-Taller La Tierra, su propietario Miguel Ángel Ramos conoce la cultura ancestral y educa a sus clientes en un recorrido lleno de colores e historias.

La Tierra es un espacio en el que los visitantes de la localidad, la provincia, Ecuador y otros países pueden insertarse en el mundo de la cultura de la región andina. Cada uno de los espacios de la galería tiene un rincón en el corazón del artesano.

RECORRIDO
La curiosidad es lo que más atrae a los caminantes que pasan por el taller ubicado en las calles Sucre y Morales, una fachada con luces, fotografías, un elegante rótulo y una bicicleta llaman la atención de los niños, jóvenes y adultos que pasan por el lugar.
Al mirar un pasillo lleno de artesanías es muy difícil resistir la tentación de ingresar y saber qué más tiene el lugar. Las flores y las banderas, que se observa en el balcón y al costado de la entrada, comienzan a definir lo que se vivirá y conocerá en el ingreso al taller.
Las imágenes de la entrada tienen una riqueza visual tal, que quién dio el primer paso no puede dejar de ver los diseños y artículos que existen en la profundidad del local.
Los trazos, líneas, mezcla de metales, semillas, cabuya, papel, entre otros materiales son los que se encuentra en la galería desde el momento en el que se ingresa, las formas son particulares y según el propietario cada una es única y parte de una inspiración.
Las carteras, pipas, zapatos, espejos, manillas y más productos enganchan al visitante a querer conocer la forma de elaboración y el porqué de los colores en los productos.
Lo que más intriga causa en el ingreso de los turistas es que algunos artículos están sin terminar y la respuesta que les dan al atenderlos es, con su imaginación puede finalizar el producto con su talento.
La conexión con la tierra y la paz espiritual y corporal del lugar hace que el visitante quiera quedarse, así no compre nada, con el fin de mantener el estado de ánimo que produce el ambiente del taller.
Todos los artículos de la tienda, zapatos, botas, mochilas, cinturones y más, tienen un significado ancestral, en los bordes o centro de las artesanías se observa iconografía de la cultura andina y ecuatoriana.
Una pequeña choza llama la atención de los visitantes, con el fin de generar procesos de enseñanza-aprendizaje, en esta zona se puede trabajar con la materia prima, cuero, madera, semillas y cosas que los visitantes pueden dar forma y hacer sus creaciones propias.
En la galería hay tres habitaciones y en cada una los visitantes tienen la oportunidad de conocer cosas diferentes, en el primero se observa el proceso en el que los artesanos realizan las actividades en el taller, para crear sus obras de arte. Figuras de tagua hacen que quien entra a este cuarto quiera saber más sobre la historia ecuatoriana. En el segundo espacio, quienes quieran ingresar a la zona pueden hacer que los visitantes puedan demostrar su creatividad al momento de dar color a las figuras, hay gente que visita el lugar con el fin de quitar el estrés diario del trabajo, para mejorar su estilo de vida y estado de ánimo. Los más pequeños tienen la oportunidad de conocer parte de la cultura y dejar que los padres, tíos y abuelos disfruten del local. El tercer cuarto permite a los niños jugar con muñecos reservados para esto y en medio de pinturas y esculturas se vayan identificando con la cultura andina.
Difícil es para quien entro, salir sin un recuerdo y lleno de nuevas energías, la imaginación en los productos y el conocimiento ancestral que se adquiere hacen que La Tierra se convierta en un buen sitio para descansar, conocer la cultura y hacer amistad con la naturaleza.