La sequía perjudica la tierra agrícola

pag-3Desesperados. Así están los representantes de la Unión de Comunidades Indígenas y Campesinas de Mariano Acosta, del cantón Pimampiro. La falta de agua de riego afecta sus cultivos y cerca de 200 personas de la organización llegaron a la Prefectura de Imbabura en busca de soluciones.

“Hace unos diez años nuestras comunidades no necesitaban el caudal de agua, sembrábamos con la lluvia, pero hoy en día debido al cambio climático estamos viviendo prácticamente en un desierto”, lamenta Janina Farinango, representante de Guanupamba, “A pesar que las comunidades que están en la parte alta cuidando los páramos y todo lo que es la reserva no hemos utilizado un litro de agua para riego”. Son 14 las comunidades directamente afectadas. “Una de las consecuencias graves es la migración, las tierras son buenas pero se complica el tema productivo”. Janina asegura que los agricultores de la zona viven con las reservas cosechadas el año pasado. “Este año no hay cosecha para nada, la mayoría de productos se ha perdido”. Están conscientes que ningún gobierno local financiará el total de la obra, que según la representante supera los ocho millones de dólares. Sugieren que la obra de riego se ejecute por etapas. Para la primera se requiere 1 millón 800 mil dólares. 4 500 habitantes son perjudicados por la falta de riego de sus tierras productivas. “Las comunidades no podemos esperar sentadas que venga el presupuesto”. El prefecto de Imbabura, Pablo Jurado, afirma que las comunidades hace 20 años gestionan y aspiran a tener su propio sistema de riego. Los comuneros entregaron el proyecto agrícola para lograr financiamiento de la primera etapa. Jurado explica que dispuso a la Dirección de Riego realizar el análisis técnico para que en tres semanas se envíe un informe a la Senagua para que emita la viabilidad técnica del proyecto. En ese momento se buscará financiamiento para la primera etapa de la obra, a través de un crédito subsidiado, al menos en un 60 %, con el Banco de Desarrollo, pues la Prefectura no cuenta con recursos propios, en vista de la reducción presupuestaria. El compromiso del Prefecto es que en los próximos 20 meses pueda solucionarse el problema que afecta a los agricultores.