La Semana MayorOK

Hoy, el mundo cristiano se apresta a vivir el día más significativo de la historia de la humanidad: Viernes Santo. Se escenifica la pasión y muerte de Jesucristo dicen los mayores; pero para las comunidades afroecuatorianas del territorio ancestral Chota, Salinas, La Concepción y Guallupe, no es solo una escenificación o un revivir la pasión de Cristo, es todo un conjunto de símbolos, significados y fe cristiana que no la reviven sino que la viven, la sienten y practican con profunda devoción.

Desde el inicio de la Cuaresma, las comunidades ya empiezan a prepararse; quizá la búsqueda del sacerdote inicia desde mucho tiempo atrás, pero el acto de devoción se da desde el momento de recibir la ceniza que es un símbolo que nos recuerda que somos mortales. Dentro de la Cuaresma, antes del domingo de ramos se da el “cambeo” o trueque que por cientos de años han venido practicando nuestros mayores, de generación en generación y que hoy, gracias a la fuerza y voluntad de conservar las costumbres ancestrales y la visión y apoyo de las autoridades, en los últimos años se ha potencializado esta costumbre ancestral que con mucho entusiasmo y alegría se ha vivido en las provincias de Imbabura y Carchi. El domingo de Ramos es la víspera de la Semana Mayor, de acuerdo a los mayores, es una semana en la cual se van reduciendo los trabajos fuertes y se va aumentando la fe, hasta llegar a Jueves Santo, el día más sagrado. Ellos cuentan que en este día no se debe hacer nada que ofenda a “Nuestro Señor” porque todo lo malo que hacemos a nuestro prójimo es como que lo hiciéramos a él: no se puede enojar o burlarse de otra persona, tampoco hablar mal o insultar, no se debe robar, mentir, desobedecer, gritar, ni siquiera correr, peor jugar fútbol (decían que es como que se está pateando la cabeza de Cristo). No podían bañarse porque se hacían pescado, peor cortar leña, decían que se le corta a Jesús; en fin así vivían la Semana Mayor nuestros ancestros, especialmente el Jueves y Viernes santo. Hoy, la modernidad nos viene imponiendo otras culturas, los jóvenes, especialmente los que han emigrado, aprovechan el feriado, si bien es cierto para pasar en familia, pero también para tomarse las cervecitas. Considero que no debemos dar estos espectáculos en nuestras comunidades, hay un espacio para todo y este es el espacio para dedicarle al creador y a la familia.

 

Iván Pabón Chalá
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