La rehabilitación para el Parkinson

Ibarra. Uno de los aspectos más importantes del tratamiento de la enfermedad de Parkinson consiste en el mantenimiento del tono muscular y de las funciones motoras, por lo que es esencial la actividad física diaria. También hay ejercicios determinados que pueden ayudar a mantener la movilidad de los miembros y fortalecer los músculos que generalmente se ven más afectados.

Experta. Katty Checa, licenciada en terapia física, dice que lo primero que se realiza en una sesión de fisioterapia es la valoración del paciente, para buscar el tratamiento que mejor se adapte a sus necesidades.

Se tienen en cuenta cuestiones como la postura, la movilidad, la estabilidad y el estado muscular. Aseguró que los masajes y estiramientos sirven para reducir la rigidez muscular y mejorar la movilidad, los ejercicios respiratorios, para evitar la pérdida de capacidad pulmonar, uno de los principales problemas asociados a la enfermedad.

La corrección postural se realiza con la ayuda de espejos en los que el paciente mejora su esquema corporal, y de ejercicios específicos para activar los músculos posturales.

Para una mejor coordinación y la movilidad fina, se realiza movimientos complejos de dificultad creciente, siempre de manera ajustada a cada paciente.

Checa manifiesta que el propósito del fisioterapeuta es siempre mejorar la calidad de vida del paciente dentro de su entorno específico.

‘Le ayuda a desarrollar habilidades y estrategias que le permitan el máximo nivel posible de independencia. Igualmente, actúa como guía en el estilo de vida del paciente, dando todo tipo de recomendaciones sobre cuáles son los deportes más indicados, ayudas técnicas disponibles’, comentó la experta.

Hidroterapia. Otra terapia muy útil y efectivo para quienes tienen es la hidroterapia, como su nombre indica se trata de una disciplina que consiste en acometer sesiones de ejercicio en el agua, bajo la dirección y supervisión de un fisioterapeuta.

Checa agrega que es una herramienta que va a mantener y mejorar, en la medida de lo posible, lo que es la capacidad motora del paciente.

Esto ayuda de manera contundente a conseguir que mejore el equilibrio, tan importante para que pueda mantener cierta autonomía y para evitar que pueda sufrir caídas.

También se convierte en un gran recurso ya que quien sufre esta patología degenerativa pueda relajar el tono muscular.

Enfermedad. Es una enfermedad neurodegenerativa, de progreso lento e invalidante tanto física, cognitiva y socialmente. Se estima afecta al 1% de la población mayor de 50 años, siendo la media de edad de comienzo entre los 60 y 65 años.

Los síntomas de la enfermedad de Parkinson se manifiestan una vez se produce una importante pérdida de las neuronas encargadas de controlar y coordinar los movimientos y el tono muscular.

Esta pérdida neuronal se localiza en la zona de unión entre el cerebro y la médula espinal, el tronco del encéfalo, particularmente en aquellas neuronas que se hallan en un núcleo llamado sustancia negra y más concretamente, en una porción de este núcleo.

Ayuda a rehabilitar la marcha, superar bloqueos y facilitar los cambios posturales.