La prevención evitará que los hospitales colapsen

Aumentar las medidas de bioseguridad. Ahora eso es indispensable para salvar nuestra vida y la de todos. El Gobierno confirmó que la variación del SARS-CoV-2 –, virus responsable de la covid-19, reportado por el Reino Unido, el 14 de diciembre del año pasado, ya está entre nosotros.

Es por ello que los COE cantonales de todas las provincias incluidas Imbabura y Carchi refuerzan sus medidas de seguridad y vigilancia. En el caso de Tulcán, por ejemplo, decidieron volver al semáforo rojo.

Un equipo de Diario EL NORTE intentó conocer, en esta semana, cuál es la realidad en torno al incremento de pacientes con síntomas de Covid en el Hospital del IESS de Ibarra, sin embargo desde el área de comunicación, de esta casa de salud, se informó que primeramente es necesario hacer una solicitud de lo que este medio de comunicación necesita conocer y que aquella respuesta vendría varios días después desde la ciudad de Quito.

Sin embargo, se pudo apreciar una gran afluencia de personas que ingresaban y salían de esta casa de salud. Algunos dijeron tener familiares dentro del hospital en mención con síntomas de afecciones respiratorias, quienes aún no se confirmaban si era o no relacionadas al Covid 19.

En el San Vicente de Paúl.
El gerente del Hospital San Vicente de Paúl, Salomón Proaño fue claro en enfatizar que el área de cuidados críticos de esta casa de salud está al 100%. “En la atención de camas en lo que respecta a hospitalización se está trabajando con una demanda del 60%”, dijo el gerente del hospital, quien siempre ha estado presto para informar sobre el trabajo que realiza esta casa de salud en esta época de emergencia.

Según la información oficial, esa mutación del virus se transmite más rápido, pero no se ha demostrado que es más letal que las otras variantes.

Pero eso, los especialistas aseguran que aquello no significa relajarse. Al contrario, se requiere reforzar las medidas de bioseguridad y sobre todo hay que evitar las aglomeraciones porque son los principales focos de contagio.

Es una cuestión de vida o muerte, literalmente, es necesario mantener el distanciamiento social, el uso de la mascarilla y el lavado de manos. Las aglomeraciones internas son un problema serio de controlar y una responsabilidad de los COE cantonales.

En los cantones del norte.

La decisión de Tulcán de volver al semáforo rojo ocurre un día después que el COE provincial emitió una resolución solicitando a los seis cantones de Carchi mejorar los controles. Entre otras cosas se solicitó dar cumplimiento de sanciones, conforme a lo establecido en ordenanzas o instrumentos legales pertinentes, contra las personas que no cumplan con los protocolos de bioseguridad.

También se pidió elaborar una ordenanza o instrumento legal que permita la regulación de la circulación vehicular, implementar el pico y placa para todos los cantones de la provincia. Además, se recomendó implementar la normativa del uso de suelo por parte de los municipios, para sancionar fiestas clandestinas y paso de vehículos de placa colombiana por lugares no habilitados o informales del cantón Tulcán, entre otros.

En Quito.
La ocupación en la red de hospitales del Ministerio de Salud Pública (MSP), con corte al 9 de enero, era del 92 % en camas de unidades de cuidados intensivos (UCI) para atender casos de coronavirus. En tanto, en hospitalización para tratar la enfermedad era del 60 % a esa fecha, de acuerdo a esa cartera de Estado. En toda la provincia (Pichincha) para UCI era de un 92% y de hospitalización 56%, esto según datos presentados este lunes 11 por la secretaría de Salud del Municipio.