La prensa tiene que estar

ramiro bucheliEs regla general. Siempre el deshonesto miente. El mediocre justifica su fracaso teatralizando, aparentando, fingiendo, simulando, representando el papel de víctima…  dice sentirse ofendido y  se autoproclama herido…  el fracaso tiene mil excusas, mientras, los mercaderes de espejismos culpan al resto de su propia frustración.

“Quienes roban generan el clima de terror, no los que lo cuentan”, afirma Jorge Lanata en una entrevista concedida a un respetable medio de comunicación ecuatoriano. Lanata desnuda paso a paso innumerables denuncias de corrupción flagrante que suceden en Argentina alrededor del clan Kirchner…  son amigos íntimos y socios de quienes hasta hoy permanecen en el poder, los que procedían al lavado de dinero a través de una triangulación desde ese país hasta Uruguay, Panamá y Suiza.

 

Es el periodismo serio, responsable, comprometido, cumplidor, formal, prudente, sensato, juicioso y cabal…  es “Periodismo para Todos”, programa que se transmite todos los domingos con un rating sorprendente de televidentes que de forma impresionante, a pesar de una maniobra establecida contra el programa desde la Presidencia de la República, la prensa eficiente le gana al fútbol.

Son los signos presentes de corrupción chocante que vive la región, los mismos que nacen alrededor  de un modelo político regresivo fundamentado en la demagogia, aquella que habla cansinamente a través de la propaganda oficial, que llegó el redentor que nos redimirá del infierno, de la desigualdad social, de la pobreza extrema, de los pérfidos políticos, del dolor de la miseria y de todo mal …  son quienes utilizando campañas millonarias con dineros del pueblo afirman repetidamente una ridícula mentira que habla, transitamos por un camino iluminado…  que indecencia…  que audacia…  que peligro para la desnutrida democracia. Son momentos en donde palpamos habitualmente la presencia de la argucia, el engaño, el dominio, la opresión y el despotismo…  ocurre en varios países de Latinoamérica.

Son los caudillos de la época que utilizando la más expresiva demagogia y el recalcitrante populismo consiguen notoriedad…  son palabreros, prosadores, charlistas y chicharras…  son autoritarios, mandones, déspotas y absorbentes…  obligan a sus súbditos a que construyan para ellos una imagen de heroicos, épicos y memorables…  son los que los pueblos equivocadamente permiten que sean. 

Ramiro Bucheli Proaño
rbucheli1@hotmail.com