La premonición de Víctor Hugo

Se descubrirá algún día qué causó o quiénes causaron las llamas que flagelaron a la bella y admirada Catedral de Notre Dame, en Paris? Me temo que no. Tal vez, como mucho, se generarán algunas teorías el respecto. Yo tengo una. Sin contar con capacidad técnica para analizar el origen del fuego maldito que devoró a Notre Dame, me inclino y me sumo a los que atribuyen responsabilidad a los obreros y técnicos que llevaban a efecto las obras de restauración del majestuoso templo. Ya hemos oído que se tomaban la libertad de fumar durante las jornadas de trabajo.

El incendiado techo de Notre Dame data del año 1220, aproximadamente. Era un entramado de 1300 vigas de madera, colocadas de manera geométrica y precisa, de suerte que soportaba eficientemente la cubierta exterior que, a su vez, era de plomo. Por debajo estaba el tumbado gótico de la iglesia, por lo que entre dicho tumbado y el techo se conformaba una especie de gran ático. Las vigas eran tratadas permanentemente para mantenerlas secas. Había alarmas de incendio pero no aspersores de agua. Por eso el fuego le consumió como paja.

Víctor Hugo, –autor de “Nuestra Señora de Paris” y “Los Miserables”- afirmaba en el prólogo de uno de sus libros, que los edificios patrimoniales de París estaban continuamente en peligro de demolición, o por las novelerías de los modernistas o por la desidia de sus cuidadores.