La polémica no siempre es negativa (II)

mariana guzmanPersonalmente conceptúo que no cabe duda que el Código Penal Integral recoge el esfuerzo de sus creadores, pero tal vez en su construcción faltó no haber consensuado suficientemente su contenido o proyecto con personas o grupos colectivos que directa o indirectamente pueden relacionarse, sentirse lesionados o afectados en su aplicación.

Eso en cierta manera es soslayar la majestad de la ley, que acorde a lo preceptuado en nuestro Código Civil, es una declaración de la voluntad soberana, significando esto que nace de un poder del Estado, y quienes los conforman fueron elegidos por una de las más democráticas formas como es el voto popular.
Nuestro Código Penal data de muchos años atrás, habiendo sido reformado en ocasiones, por lo que innegablemente concernía una reforma profunda, dado los diversos elementos que ameritan éste proceso, que confluyen a una innovación necesaria, como el considerable crecimiento poblacional y como lógica el aumento de la delincuencia. Se suma a esto el avance tecnológico que similarmente ha influido en “perfeccionar” los instrumentos o herramientas, estrategias, para el cometimiento de actos reñidos con la ley y que evidentemente busca siempre su impunidad. A más de los tristes ejemplos que, bajo la excusa de espacios de entretenimiento nos brinda la televisión a través de programas importados, donde la violencia, el derramamiento de sangre, el asesinato u homicidio, así como la suspicacia para delinquir, son sus principales elementos que conlleva a tomarlos como normales.
El Estado al introducir un cuerpo orgánico legal, no solo pretende que el mismo tenga mas o menos una vida prolongada, sino tutelar la paz social, tan importante para el desarrollo armónico de una vida digna, y esto se logra a través del respeto a la vida, a los bienes patrimoniales, a la honra, etc., por lo que instituir nuevas normativas es el resultado de la conveniencia de imponer nuevas figuras delictivas que incriminen actos o conductas que anteriormente no estaban sancionadas por una ley especial, en este caso de tipo penal.

Mariana Guzmán Villena
mguzmanv51@yahoo.es