La paz esperada por todos

La paz en Colombia es una suerte de gran expectativa no solamente para el vecino país, sino para Ecuador y su frontera norte. Esa posible solución nos hace pensar en los miles de refugiados que viven en nuestro país y que por situaciones y circunstancias especiales tuvieron que llegar a nuestro territorio, abandonando el suyo.

Por lo tanto, en caso de llegar a firmarse una paz duradera, está viva la esperanza de que  muchos de los refugiados colombianos pueden volver a su país de origen y recuperar la Patria, su familia, sus propiedades, y sobre todo la tranquilidad. La situación de quienes viven en situación de refugio en nuestro país es muy dura. Hay mucha gente explotada que estaría trabajando en sectores apartados, a donde quizá no está llegando el control que sí se tiene en las ciudades. Hay otras familias que deben vivir en medio de la incertidumbre, entregando su fuerza laboral -los que pueden hacerlo- bajo presiones y riesgos; mientras otros no tienen otra salida que los negocios ambulantes o simplemente esperando la caridad de gente bondadosa en las calles. Por ello es que la paz es una solución que lo esperamos todos, en Ecuador y Colombia, para lograr que la normalidad reine en ambos países.