La participación ciudadana

kim viveroDesde hace varias décadas, en el Ecuador se han venido realizando considerables esfuerzos para que todos los ciudadanos podamos vivir en democracia a todo nivel, en libertad de tomar nuestras propias decisiones, en igualdad de condiciones entre los pueblos pequeños y grandes ciudades, en paridad de oportunidades laborales tanto para hombres como para mujeres, en una convivencia pacífica entre gobernantes y gobernados.

En algunos casos este sueño no se ha hecho realidad todavía porque ciertos sectores de la sociedad han dado prioridad a intereses personales y partidistas, alianzas estratégicas y cuotas de poder, disposiciones y mandatos superiores, egoísmos y prejuicios políticos, que de una u otra manera han limitado no solo el progreso y adelanto de Patria sino también al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes. Esto obliga a que todos los ecuatorianos, desde nuestros diferentes campos de acción en el hogar, trabajo y comunidad a promover la participación ciudadana en todos los asuntos públicos o del estado como una condición indispensable para alcanzar la gobernabilidad democrática, en la que dejemos de ser simples espectadores para convertirnos en los principales protagonistas del cambio; puesto que no debemos olvidar que el grado de prosperidad de una institución, pueblo, cantón, provincia o país no depende estrictamente del conocimiento, experiencia y capacidad de gestión de sus autoridades sino también de la participación, patriotismo y compromiso de todos, independientemente de la edad, etnia, género, ideología, creencia o profesión.
Afortunadamente, los procesos de participación ciudadana están establecidos y vigentes en la Constitución Política de la República del Ecuador para garantizar una democracia participativa, impulsar el desarrollo local, consolidar el tejido social e instaurar una corresponsabilidad mutua a través de la integración de la comunidad al ejercicio de la política, sin necesidad de formar parte de la administración pública o pertenecer a un partido político.  Entonces, aprovechemos las oportunidades, involucrémonos en la participación ciudadana y fortalezcamos el poder del pueblo.

 

Kim Vivero Saltos
kvivero@pucesi.edu.ec