La oscura táctica de Chiriboga y Rueda (II)

ruben-darioLa respuesta, desde Brasil (no desde Ecuador) ha sido amenazadora. En una carta de la FEF dirigida a Esteban, hijo de Paz y también dirigente de Liga, y firmada por dos empleados de Chiriboga, se amenaza a Esteban.

“Cuando regrese el Ing. Chiriboga de su misión oficial entrará, sin duda, en mayores detalles para poner en su sitio a quienes sin pudor alguno mienten descaradamente, aprovechándose de la coyuntura de una supuesta mala actuación de la selección en el Campeonato Mundial, desconociendo que esta administración ha sido la única que ha logrado sendos triunfos a nivel mundial, situando a nuestro fútbol en un lugar preponderante ganándose el reconocimiento internacional reconocimiento que, lamentablemente, en el Ecuador por la campaña mediática de los mismos de siempre, se quiere empañar”. ¿Campaña mediática? Yo no he visto ninguna campaña mediática. ¿De qué periodistas? ¿En qué medios? Más bien he notado que, aparte de dos periodistas que cito aquí, los cientos de periodistas deportivos que hay en el Ecuador han optado por callar para que “Don Luchito”, como muchos de ellos lo llaman, no los castigue. Pero la rendición de cuentas va muchísimo más allá de lo que exige Paz. Sobre las decisiones del timonel “cafetero”, en específico la inclusión de Gabriel Achilier en el duelo contra Francia, a pesar de que Ecuador necesitaba la victoria. ¿Es cierto, señor Rueda, que hubo problemas en la concentración con un grupo de jugadores que habría cometido actos de indisciplina? Si fue así, ¿dónde estuvo el liderazgo suyo, su capacidad de poner las cosas en orden, su firmeza para sancionar, su rigor, su control del equipo?  Y si no fue así, venga, don Reynaldo, ofrezca una rueda de prensa y desmiéntalo todo. No, señores Chiriboga y Rueda. No se escondan en los palcos VIP ni vengan, como Rueda, con el cuento de que se queda en Brasil para ver otros partidos y ¿aprender? ¿Aprender qué? Vengan. Den la cara. Rindan cuentas. Y luego den un paso al costado. Dejen que la Tri y el fútbol ecuatoriano se reestructuren y salgan de su terrible crisis.