La necesaria conciencia crítica

Es importante relievar el carácter formativo que tienen o deberían tener, de manera explícita, todos los procesos educativos. Precisamente en este componente, descansa la responsabilidad para la construcción gradual y sistemática de la consciencia crítica en los seres humanos. Una persona puede estar llena de información científica o disponer de las más contemporáneas herramientas para manejar técnicas o tecnologías; pero, si carece de capacidades para la vida intelectivo-afectiva, esos vacíos se sentirán. Apelo a esta referencia para reflexionar sobre lo que en la ciudad hemos vivido en los últimos días. Es deseable que en cada aspecto exista una necesaria valoración crítica. No podemos justificar actos de violencia de o contra ningún ser humano. El caso de femicidio debe ser juzgado en su real medida, es una conducta social repudiable que hay que encausar expresamente contra quien resulte responsable. Aquella falta no se puede generalizar por género, procedencia, cultura, credo, edad o condición social. Resulta fácil el uso de las redes sociales, pero la conciencia crítica responsable de lo que se publica obliga a valorar cada cosa que hacemos. En todos los niveles de educación, los componentes teleológicos (el para qué) tienen mucho que hacer ante tanta evidencia de machismo, xenofobia, violencia dogmática, ignorancia legal y oportunismo político que distorsionan la realidad.