La Navidad en la escuela

Sin duda, llegó a la sociedad y a la escuela también, una temporada muy importante. La Navidad es para todos, tiempo de alegría, solidaridad e integración. Las instituciones educativas y los salones de clase se engalanan de colores, de adornos de temporada, se habitúan los espacios adecuados para colocar el árbol de navidad, el pesebre y otros detalles navideños.

Pero más allá de estas significativas prácticas y de estas acciones por buscar resaltar la temporada dentro del salón de clase y los centros educativos, hay otros ejes transversales que deben marcar esta época; la escuela debe promover el respeto de cada uno de sus integrantes respetando sus diferencias individuales y apoyando sus iniciativas, debe buscar institucionalizar la solidaridad interna y la práctica de un verdadero compañerismo enmarcado en el apoyo mutuo, y finalmente es necesario revalorizar el criterio de que la escuela es el segundo hogar por tanto el cuidado de unos a otros y la búsqueda de una efectiva seguridad escolar, se hacen necesarios.

La sociedad se pregunta: ¿Están viviendo los centros educativos los valores propios de la Navidad? Las actividades navideñas como festivales de villancicos, pases del Niño, novenas, actividades de adviento y la entrega de regalos y confites en los ya populares programas de la época son interesantes, pero si no van de la mano de una profunda reflexión, no pasarán de ser simplemente una actividad más dentro del calendario escolar.