La minería se les fue de las manos en Buenos Aires

Ibarra. Miguel Tirira, presidente del GAD Parroquial de Buenos Aires ha mantenido un total hermetismo desde que se descubrió la actividad minera en su parroquia.

Ayer, durante una rueda de prensa, realizada en la Gobernación de Imbabura, dio declaraciones de la posición de su parroquia ante la minería.

Mencionó que ha recibido amenazas y que al inicio, los moradores de Buenos Aires, dieron la espalda a las autoridades y ‘abrieron las puertas’ a los mineros, quienes ofrecían dinero por doquier y aseguraban que el pueblo progresaría.

Declaración. “Estamos empeñados en que se cierre la mina y salgan de Buenos Aires, porque hasta ahí llegó todo. Les dieron agua, vivienda y todo y ellos se sentían respaldados por la gente, pero en vista de los problemas y la destrucción de la montaña y de la parroquia, el pueblo ha hecho conciencia de lo que se fue de las manos”, dijo.

Además ofrecieron públicamente el respaldo hacia las autoridades para que exista urgentemente una intervención, sin embargo en las declaraciones, no se confirmó la fecha ni cómo será dicha acción.

Intervención. Marisol Peñafiel, gobernadora de Imbabura, mencionó que la intervención en el sitio se está planificando para garantizar la seguridad de las personas.

“No se trata de sacarles, debemos tener la orden de la autoridad correspondiente. En ese proceso estamos avanzando, no puedo, por cuestiones de seguridad, informar la fecha”, aseguró.

La autoridad también dijo que, a pesar de existir controles policiales permanentes en la zona, los mineros utilizan mecanismos inimaginables para sacar el material.

“Cargan sus bultos, botan a la quebrada, pasan al otro lado y recogen. La Policía está atenta, tenemos una georeferencia de donde están”, afirmó.

a
La rueda de prensa, para informar sobre las acciones emprendidas en el sitio, se realizó en la Gobernación de Imbabura.