La minería esconde dramas

A inicios de este año, se destapó un problema en el sector de Buenos Aires, cantón Urcuquí, llamado El Triunfo, el que despertó pasiones y odios, reflejó una problemática social atrás del simple concepto minero y descubrió que en medio de la turbulenta ambición por conquistrar un buen futuro en función del oro, se guardaban intereses, que tras telones financiaban, posiblemente, esa actividad ilegal. Han pasado los meses y el ímpetu que se mostró en inicio se ha ido mermando porque las presiones legales han imposibilitado que la fiebre minera por el oro continúe en alto grado. De los 4 mil o 5 mil mineros de los que se hablaba al principio, la cifra ha descendido, aunque la presencia sigificativa aún continúa en el sector. ¿Hasta cuándo?, solo las autoridades lo saben. Sin embargo, atrás de la actividad minera próspera se esconden dramas familiares y humanos que luchan día a día contra la pobreza, el olvido y la desesperación.