La memoria del corazón

La sabiduría popular, el tiempo implacable y el poder de la experiencia nos han demostrado que una gran mayoría de seres humanos somos ingratos puesto que nos olvidamos muy rápidamente de las personas que nos dieron la mano cuando más lo necesitábamos, de las instituciones que nos permitieron crecer profesionalmente para ser cada día mejores, y por sobre todo, del país que nos dio la oportunidad de disfrutar de una maravillosa familia, tener un trabajo digno y vivir en paz.

Es por ello, que la gratitud se ha convertido en uno de los sentimientos más efímeros y triviales de todos a pesar de ser la memoria del corazón. Ser agradecido es más que pronunciar unas hermosas palabras, regalar algo valioso o reconocer a alguien con una placa. El agradecer es un valor que nace en forma espontánea, es una actitud que se la manifiesta en forma desinteresada, y es el cariño que demostramos a las personas que queremos. También, el ser agradecido a más de ser un valor innato, una actitud positiva y una expresión de afecto, es una obligación ética y moral, que da un valor agregado a todas las personas. Recordemos que el trabajo silencioso y tesonero, la gestión honesta y transparente, la educación y cultura, el amor y compromiso, el respeto y la tolerancia son las mejores herramientas para servir a los demás, pero jamás ese servicio por más insignificante que sea debe ser minimizado u olvidado. Es por ello, que el ser agradecido nos lleva a valorar todas los acciones de las personas que están a nuestro alrededor, a cuidar todas las maravillas que Dios nos ha dado, y por sobre todas las cosas, a poder expresar los sentimientos más sublimes que están dentro de nuestro corazón y que hacen que los seres humanos seamos más humanos. Entonces, a partir de hoy agradezcamos primeramente a Dios por habernos dado la vida, y luego a las demás personas por todo lo bueno y lo malo que nos pasa cada día porque en la memoria del corazón está que no solo las satisfacciones y éxitos sino también los problemas y dificultades pueden ser transformadas en oportunidades y retos para avanzar en el camino al éxito e ir al encuentro de la felicidad.

 Kim Vivero Saltos
kvivero@pucesi.edu.ec