La matriz cultural

juan rualesNo encuentro coherencia entre el acelerado interés en el cambio de la matriz productiva, importante por cierto, con el lerdo interés por el cambio de la matriz cultural. Un proceso de cambios económicos y mucho más si pretenden ser revolucionarios, demanda que paralelamente vaya acompañado de una transformación ideológico-cultural, a fin de que lo cambiado se siembre en el imaginario de la gente, que será quien a la postre, dará sustentabilidad a este proceso… No solo en el imaginario de los iluminados.

Nada sacaremos cambiando la anacrónica tendencia al monocultivo, por ejemplo, si incentivamos la producción de nuestros alimentos tradicionales si no le inculcamos a la gente el hábito de consumir lo nuestro, ¿o es que el cambio de la matriz productiva solo servirá para mejorar la balanza comercial en un nuevo modelo de acumulación de capital?
El neoliberalismo no solo impulsó la privatización de las empresas rentables del estado, sino que impuso una devastadora incursión de productos extranjeros, incluso de alimentos; que arruinó las pequeñas economías agrícolas que nos daban de comer y bien. Fue un descarado proceso de neocolonialismo económico, político y cultural, Mediante una arrolladora penetración de empresas y religiones extranjeros y, cuando no,  con la participación de la prensa y lo que es peor, con nuestra propia complicidad que nos llevó a aceptar la falacia de que nada de lo que se hacía en el Ecuador  valía la pena; que lo nacional es “runa”, que nuestra cultura es puro folklore y que el estado ecuatoriano es una podre, a imagen y semejanza de los lacayos imperiales que nos gobernaron durante ese periplo neoliberal de nuestra reciente historia.
Los cambios culturales son básicos y Correa parece entenderlo. Desgraciadamente, a la hora de dar prioridad a la cultura, ésta no  existe, tanto que, la discusión de la nueva ley de culturas, les importa un comino. Cualquier otra es más importante.  Pero una revolución sin cambios ideológicos significativos, es puro reformismo desarrollista. La valoración que el gobierno tiene de la cultura  es pírrica. Cree que cultura es solo el cine, el arte y la literatura, no logra asociarla con la economía y la política, como el “espíritu” de todo lo que hace el ser humano en su trajín histórico. En noviembre nos volveremos a reunir en la UTN los gestores culturales del Ecuador, ojalá ahí nos pongamos de acuerdo para hacerle acuerdo a este proceso, que la cultura también es parte de él.

 

Juan F. Ruales
juanf_ruales48@hotmail.com