‘La lucha es para que este año nos cancelen a todos los jubilados’

Ibarra. “La lucha que estamos haciendo es que en este año nos cancelen el incentivo a todos”, dice Francisco Vinueza, presidente de la Coordinadora de Maestros Jubilados de Imbabura.

Con la medida que firmó el ministro de Trabajo, An-drés Madero en la Asamblea, cerca de 3 800 exservidores públicos, que se retiraron entre 2017 y agosto de 2018, se beneficiarán del pago de aproximadamente USD 180 millones.

Pero ese monto no entra en el presupuesto de USD 350 millones que planificó el Gobierno para el pago a los jubilados este año.

En Imbabura, desde 2017 se han jubilado alrededor de 200 maestros, mientras que a nivel nacional hay 3 500.

Vinueza explicó que son aproximadamente 1 024 profesores que están en espera del incentivo jubilar en la provincia.

Así mismo comentó que quienes se jubilaron entre 2008, 2009, 2010, son aproximadamente 420, de 2015 hasta 2017 unos 380 y de 2017 hasta la fecha son 200.

El presidente de la Coordi-nadora de Maestros mencionó que en 2011 y 2012 se pagó en efectivo, en 2013 y 2014 empezaron a pagar con bonos.

Sin embargo, a partir de 2015 hasta mayo de 2017 los maestros salieron sin ningún centavo, pero señaló que para ese grupo es lo que se acaba de aprobar los 350 millones de dólares que están en el presupuesto de 2019.

Huelga de hambre. Aclaró que con la última huelga que hicieron en mayo pasado presionaron al Gobierno para que les devuelva el derecho de los USD 350 millones porque según Vinueza, solo querían pagar USD 98 millones.

Lourdes Quilumba se jubiló en marzo de 2018, mencionó que toda gestión lleva un proceso, “estamos en el primer proceso, que era la reforma al literal A del Acuerdo Ministerial 185, ahí se nos reconoce el derecho a recibir el incentivo económico”.

Luego debe pasar a las instancias como Educación y Finanzas para el registro de la reforma, así mismo añadió que se emitirá un informe legal. Lourdes espera que el pago sí se cumpla, “obviamente el presupuesto de 2019 ya está considerado para cancelar a los maestros que se jubilaron desde enero de 2015 a julio de 2017”. Es licenciada en Ciencias de la Educación y laboró casi 37 años.

Empezó a trabajar como docente en la zona de Intag, luego fue transferida administrativamente a Pimampiro, pasó a Quinchuquí y terminó en la Unidad Educativa Otavalo, donde se jubiló.