La lectura se extiende a diferentes espacios

Ibarra. Compartir un café o una “agüita aromática” mientras se lee y se comenta un cuento cualquiera en medio de la plaza, es algo que muy pocas veces se ha visto, sin embargo, eso ha conseguido el Plan Nacional del Libro y la Lectura José de la Cuadra a través del Tambo de Lectura Ibarra, que abrió sus puertas en abril y hasta el momento a atendido a mil 500 personas aproximadamente.

Participantes. Alexandra Roldán, mediadora del Tambo de Lectura Ibarra, cuenta que como parte de esta iniciativa, se invitó a leer a las personas que cada día llegan a la plazoleta Francisco Calderón a ofrecer servicios de albañilería, fontanería, etc.

Con ellos se compartió un microcuento acompañado de agua de amaranto y rosquillas acompañados de los estudiantes de la Unidad Educativa Lidia Sevilla León.

Los jóvenes forman parte del club de lectura juvenil que se reúne una vez por semana.

Alegría, María, Teresa, Carmen y Digna, que cada mañana llegan a la plazoleta a ofrecer sus productos frescos, directamente del productor al consumidor, también se contagiaron del gusto de la lectura, mientras esperaban a sus “caseritas”.

Actividades. Alexandra Roldán informó que el tambo funciona en la Biblioteca del Museo y Centro Cultural Ibarra (Calles Sucre y Oviedo-Esquina del Coco) pero que también se desplazan a diferentes espacios públicos no convencionales para compartir la alegría de leer y compartir historias.

Espacios. Los talleres de lectura y escritura creativa en los que participan niños, jóvenes y adultos es la principal actividad del tambo. La lectura en voz alta es un buen ejercicio para leer de manera colectiva explica la mediadora, pero también hay espacios para la lectura individual, para el cine y la plástica, al igual que “Pinta Palabra” que es un espacio para la creatividad a través del dibujo.

Padrinos. Alexandra Roldán nos cuenta que antes de iniciar las actividades en el Tambo, se realizó una minga de voluntades con profesionales que se convirtieron en padrinos del Tambo de Lectura Ibarra, como la artista plástica Priscila Vallejos que ha sido de apoyo vital para el segmento “Pinta Palabra” e hizo cinco obras en pequeño formato, exclusivamente para tambo, también se sumó Iván Guamán, profesional del diseño que se encargó de la línea gráfica, al igual que el colectivo teatral Niño de Cristal y la Universidad Técnica del Norte.

En la gráfica, las personas que prestas servicios de albañilería o fontanería, durante su lectura.
Las mujeres emprendedoras que llegan a vender sus productos en la Plazoleta Francisco Calderón también se sumaron.