La integración suramericana es “irreversible”, dice Secretaria de Unasur

mejiaLa secretaria general de Unasur, la colombiana María Emma Mejía, cree que el proceso de integración de Suramérica es “irreversible”, pero al mismo tiempo afirmó que la entidad no se transformará en un “suprapoder”, como a su juicio ha ocurrido en Europa.

Mejía hizo balance del último año de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en la sede temporal de la secretaría, prestada por Ecuador, con la mirada ya puesta en el 11 de junio, cuando entregará el cargo al venezolano Alí Rodríguez.

Dijo que en este año se ha transformado “en un ente que está para quedarse, que no es un ejercicio más de un intento fallido de integración, sino que hay un compromiso ya que va más allá de una voluntad política y que queda establecido legalmente”.

Cuando ella se mudó a la antigua academia diplomática de Ecuador, cerca del centro de Quito, la Unasur acababa de nacer jurídicamente, aunque había operado incluso sin ese requisito bajo la batuta del expresidente argentino Néstor Kirchner.

Tras su muerte repentina, los doce países miembros fueron incapaces de llegar a un consenso para elegir a un sucesor y apostaron “a lo único impensable” poco tiempo atrás, que Colombia se turnara en la secretaría con Venezuela, confesó Mejía.

La excanciller colombiana entregará las llaves de su despacho al venezolano Alí Rodríguez en una ceremonia en Bogotá el 11 de junio, ya superadas las tensiones que empañaron las relaciones entre ambos países hace unos años.

Mejía llegó a una Secretaría General sin asignación económica y que operó con aportaciones materiales de Ecuador y Colombia. La entidad ni siquiera tenía un reglamento que regulase sus funciones y las obligaciones de los países miembros.

La situación es muy distinta ahora, según Mejía, que ve el proceso de institucionalización de Unasur como uno de los logros de su mandato.

Actualmente existen ocho consejos ministeriales, los escasos puntos pendientes del reglamento se definirán en una reunión previa al 11 de junio y han comenzado a llegar fondos de los países, que también han enviado funcionarios a la sede temporal de la Unasur.

Los aportes se basan en una fórmula que combina la población, el producto interno bruto (PIB) y las exportaciones, de manera que no hay países que den de forma desmesurada ni otros que contribuyan muy poco, explicó Mejía. La Unasur no ha divulgado aun el valor que le corresponde a cada uno.

Defensa es uno de los ámbitos donde más se nota el impacto de la entidad, a juicio de Mejía, que apuntó que anteriormente los ministros del ramo apenas hablaban entre sí.

Por ello, calificó como un “enorme paso de confianza mutua” que los países miembros hayan divulgado lo que cada uno gasta en defensa.

Otro área de progreso es infraestructura, puesto que los gobiernos han elaborado un plan que prevé una inversión de 21.000 millones de dólares en los próximos 10 años.

Mejía lo calificó como “el plan más ambicioso desde que el Libertador (Simón Bolívar) se escribía con el Mariscal Sucre de por dónde iban a cruzar las montañas sus ejércitos, que son el diseño de las carreteras de hoy”.

En base a esos avances, la secretaria general considera que el proceso de integración suramericana “es real, es irreversible y muy definitivo”.

Mejía aclaró que el ideal no es convertirse en una Unión Europea y tildó de “un gravísimo error” el sacrificar la soberanía nacional “en aras de una soberanía común”.

Dijo que en Europa se instauró “un suprapoder que dictaba doctrina” y destacó el valor de las posturas ideológicas diversas en en el seno de la Unasur.

Al mismo tiempo que Suramérica se ha fortalecido como región, la relación con Estados Unidos ha cambiado, explicó. “Yo veo una relación de pares. Hay un respeto mayor”, afirmó.

Un factor importante es la entrada de Pekín como un gran socio comercial e inversor, lo que ha dado importancia a los ejes de comunicación este-oeste, con salida a China. “El peso se ha invertido”, dijo Mejía.

La secretaria general destacó como una “ambición” pendiente potenciar el comercio dentro de Suramérica, que solo asciende a aproximadamente el 20 % del total, según dijo. Eso será tarea para su sucesor.